¿Cómo prepararme para publicar un libro?

Todo el mundo quiere publicar. Tú, que me estás viendo ahora y que has visto el titular del vídeo, seguramente has pensado: ¡esto es lo que necesito! No soy un escritor aún, pero ya quiero saber todo lo que tengo que hacer para publicar. 

Porque publicar, a quien interesa la literatura, a veces es la meta última, sin darse cuenta de que sólo se trata de una etapa del proceso creativo y que hay más, luego de pasar el umbral de la publicación. Pero como este vídeo no va de sermones que te recuerdan que deberías estar conociendo y practicando el oficio del narrador (tomando clases conmigo, por ejemplo), en lugar de soñar con la publicación, sino que pretende decirte qué coño deberías hacer para publicar los libros que aún no escribes, ahí te van unos cuantos consejos que seguro te ayudan.

Averigua lo que de verdad, de verdad, tienes que hacer para publicar tu libro.

Aún no empiezas a escribir pero ya quieres publicar. A todos nos pasa eso, a mí el primero. Todavía recuerdo mis primeros años de carrera… leía mucho mientras iba de camino a la universidad y pensaba: un día escribiré una novela tan genial como esta y la publicaré. La encontraré en las mesas de novedades de las librerías y la veré como si fuera un extraño, como si no fuera mía. Y habrá gente a mi alrededor que mire la portada del libro, que será interesantísima, y parecerán intrigados cuando lean la contraportada. Y me iré de la librería mientras las personas piensen cuántas ganas tienen de leerme. 🙄

En fin, de todas formas necesitarás saber estas cosas cuando finalmente hayas escrito. Y como sé que te da subidón conocer este tipo de aspectos sobre la creación literaria, ahí te van seis pasos que tendrás que dar si quieres publicar en algún momento de tu carrera.

Pon atención y toma nota. Esta vez no haré un performance que nadie entienda porque sois muy literales a veces. Hace tiempo hice un vídeo performático pre-cio-so y bastante gracioso, al menos en mi cabeza, que intentaba hacerte ver que el camino hasta la publicación no es un camino de rosas. Pero resultó ser uno de los vídeos menos vistos, porque te aburre que te gasten bromas cuando tú lo que quieres es ser el próximo Gabriel García Márquez. Si ya te dio curiosidad por ver el vídeo pincha aquí para verlo después. ¡Pero a dónde vas, criaturita del Señor! No pinches todavía que estoy a punto de decirte lo que debes hacer para publicar.

Antes de darte el paso uno, lo primerísimo que deberías saber si lo que quieres es llegar a publicar un día, es que no basta soñar con la idea de publicar un libro como lo hice yo hace años. Llevo aproximadamente trece años íntegramente dedicado a la literatura, leyendo ficción, acudiendo a talleres, leyendo manuales de creación literaria, impartiendo clases, haciendo másters, etc. No podrás publicar nunca si no aprendes a crear literatura primero. O ensayos o lo que sea que quieras publicar. Dicho esto, te digo cómo prepararte para publicar un libro.

1 Deja reposar la historia cuando la termines

Obviamente tendrás que escribir una primera versión de tu obra y terminarla. Eso puede tomar semanas, meses u años dependiendo de la envergadura de tu proyecto y, claro, de tu habilidad para encararlo. Sea como sea, necesitas darle tiempo para respirar. Imagina que se trata de una pareja agotada de tus lloreras. Le has dado la vara mucho tiempo y quiere perderte de vista. Tú le echas de menos y quieres reconciliarte con ella, casarte por todo lo alto y que los demás les vean juntos. Pero tu pareja a ti no quiere ni verte en cuadro. Así que, si un día quieres volver a llevarte bien con ella, necesitar dejarla en paz. Pero guárdala bien y ten seguridad de que sigue donde la dejaste. Olvídate un poco de ella, lee otras cosas, refresca tu mente. Échate un maratón de Netflix, no sé. Algo que te distraiga mucho del texto. Lo suficiente como para que cuando le tengas ante los ojos de nuevo seas capaz de leerlo como si tú no lo hubieras escrito. O sea, un buen rato.

2 Revisa y detecta cagadas

Todos cometemos errores. Hasta las profesionales. Si no encuentras las cagadas que cometiste es que no estás revisando bien o no tienes la capacidad suficiente para entender qué es una cagada literaria y qué no lo es. Esto es una señal obvia de que necesitas formación, necesitas aprender a objetivar tu propia perspectiva sobre lo que escribes. Eso sólo se consigue estudiando, practicando mucho en talleres, teniendo compis de oficio que trabajen textos contigo, etc. La idea es que seas capaz de hallar en el texto todo lo que puedes mejorar. Y es seguro, completamente seguro que encontrarás errores para corregir. 

Este paso es lento, laborioso y hasta tedioso. Nada comparable con la experiencia creativa y maravillosa que tuviste mientras escribías. Se parece más a la labor de un albañil que pica piedras. Así que ponte duro a trabajar. Despacio, con lupa si es necesario, línea a línea. En voz alta, por favor. Así te resultará más sencillo detectar errores que en silencio no son perceptibles. Este paso te llevará un buen tiempo. Las correcciones a consciencia nunca son rápidas, sobre todo si eres un novato. Así que respira profundo y ponte a trabajar.

3 Consigue lectores preliminares

¿Ya terminaste de corregir? Ahora necesitas hacer otro tipo de revisión, pero esta vez tú no vas a trabajar con el texto directamente. Vas a permitir que alguien más lo lea y de sus impresiones. No busques amigos o familiares porque te quieren y evitarán hacerte sentir mal, sobre todo si saben que eres un llorica que sueña convertirse en escritor y está dejándose la piel por conseguirlo. La gente que te ama no va a decirte nada útil para mejorar el texto, porque este paso también busca que detectes cagadas que no fuiste capaz de detectar tú solito. El proceso, como puedes comprobar, es simple: debes pasar el texto por tantos filtros de cagadas como sea posible, hasta que se limpie por completo de tus mierdas.

La gente que lea tu texto, como no lo ha escrito, te dirá sin pudor lo que deberías cambiar para mejorarlo. No necesita ser gente profesional, pero sí necesitas que sea gente que lea habitualmente el tipo de texto que has escrito. Si escribiste una novela, busca lectores habituales de novela. Si escribiste poesía, busca lectores de poesía, etc.

Si consigues a un lector profesional entonces eres un privilegiado y tendrás la oportunidad de profundizar en tu trabajo como lo haría el profesional mismo. Yo hago esto con mis alumnos, por supuesto. Hay que detenerse a mirar cada detalle y evaluar la calidad, el ritmo, la fonética, la progresión de la acción, la verosimilitud, la coherencia o incoherencia de la trama, la construcción de los personajes, la efectividad de los diálogos, la técnica narrativa utilizada y su pertinencia, etc. Hay montones de aspectos que te conviene revisar y atender. La perspectiva ajena es imprescindible si quieres llegar a conseguir un texto de calidad que pueda interesar a un editor.

4 Reescribe lo que habías escrito 

¿Ya tienes la retroalimentación que necesitabas? ¡Bien! Ahora tienes que ponerte a escribir de nuevo haciendo caso de las directrices. Es como cuando le dicen a un actor qué debería hacer para interpretar mejor su papel. El actor llegó al rodaje con el personaje preparado, él consiguió darle un toque personal y creativo único, propio de su personalidad creativa, pero el director dice que la película necesita que el personaje tenga tal o cual enfoque. Un enfoque que el actor no había tenido en cuenta. Así que tiene que ponerse a trabajar en la interpretación de nuevo para llegar al rodaje siguiendo las nuevas directrices. Y eso implica volver a hacer parte del trabajo que ya había hecho. Inevitablemente. 

No sufras porque tienes que cambiar cosas en tu texto. Cámbialas. Querías publicar, ¿no? Bueno, pues esto es lo que hay que hacer para publicar. 

Si no sabes cómo ejecutar las directrices que has conseguido gracias a la retroalimentación de tus lectores preliminares, busca ayuda de un profesional. A mí, por ejemplo, me gustará mucho trabajar contigo si te animas.

A este paso le tendrás que dedicar tanto tiempo como sea necesario. Depende de cada proyecto, del tiempo que le dediques, de tus capacidades actuales para ejecutar eficazmente los cambios y de tu talento creativo. Hay que reconstruir la obra desde las cenizas que te dejaron los lectores, que son implacables y destructivos, si son buenos. Y serán implacables si eres un novato, eso puedes tenerlo por seguro.

5 Vuelve a revisar

¿Has terminado de corregir? ¡Genial! Ahora toca volver a revisar. O qué, ¿pensabas que ya podías buscar un editor? ¡No, mi querido saltamontes! Aún te queda mucha piedra que picar.

Seguramente tu proyecto ya está bastante pulido, pero sucede que has vuelto a meter mano a un texto que supuestamente habías terminado y estaba bien. Lo que pasa cuando uno se pone a picar piedra es que saltan muchas piedritas por todas partes y hacen un reguero. Así que toca organizar y limpiar. Pulir. Es como abrillantar la plata. Ya está hecha la joya y es de plata pura, pero no luce si no tiene brillo. Y un buen platero sabe sacar brillo a sus joyas.

Tienes que revisar con tanta calma y tranquilidad como sea posible. Cuando terminé mi última novela y tenía que revisar el último borrador, es decir, el que terminé después de reescribir, me dediqué 24 horas continuas a revisar página por página. Pensé que sería mejor porque así mi mente estaría totalmente centrada en el trabajo. Usé muchos lápices de colores para detectar erratas. Muchos post-its para recordarme cosillas pendientes, etc. Hay que buscarse las mañas. Esto es como cuando tienes una gala y ya estás vestido, pero te miras en el espejo con escrúpulo para asegurarte de que no has dejado nada pendiente y no tienes un pedazo de perejil en los dientes. 

Pues eso, vuelve a revisar.

6 Finalmente, busca publicar

Y si consigues sobrevivir a todo ese proceso entonces ya estás listo para sufrir la siguiente aventura, que es buscar un editor que esté tan loco como tú y quiera apostar por un proyecto literario como el tuyo.

Hoy en día existen varias alternativas para publicar. Los pasos que yo te compartí hoy pretenden ayudarte a publicar de manera tradicional, con un editor en un sello que se encargue de convertir tu manuscrito en un libro y que ese libro llegue a las librerías. 

El proceso en ese caso es simple: eliges el sello o los sellos editoriales en los que crees que puede caber tu proyecto, ya que conoces perfectamente la línea editorial de cada uno. Como eres un gran lector estás familiarizado con las editoriales y seguro que entiendes dónde cabe mejor tu libro. Busca el medio apropiado para hacer llegar tu manuscrito a la editorial. A veces no existen porque las editoriales no reciben material. En ese caso los premios literarios son una gran opción. También lo es buscar un agente literario que conozca el campo mejor que tú y busque un hueco a tu proyecto. Una vez que el editor tiene tu manuscrito hay que esperar, entre 3 y 6 meses; aunque puede ser un año o dos, dependiendo de la editorial. Si les gusta te llamarán para firmar un contrato. Si no tendrás que intentarlo de nuevo en otra editorial.

Si tú lo que quieres es publicar en Amazon o buscar una editorial de autoedición en la que pagues para que se produzca un libro con lo que sea que hayas escrito, te puedes ahorrar todos los pasos de este vídeo y publicar directamente.

Espero haberte ayudado a comprender mejor lo que tienes que hacer para publicar un libro. ¿Lo hice?

2 Comentarios

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    • Muchas gracias. Me alegra saludarte por acá. Desde hace tiempo que la gente prefiere comentar en las redes y se han olvidado un poco de la web. Gracias por seguirme y por interesarte por mi trabajo. Si estás interesado en tomar clases conmigo en la página de inicio están todos los cursos. Saludos. ✍🏼

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