Muchas veces mis alumnos y tallerícolas se hacen la picha un liño (y otras cosas también) cuando hablan de géneros literarios. Existen diferentes clasificaciones: los líricos, épicos, prosísticos y dramáticos. Cada uno de ellos tiene a su vez subgéneros, que no dejan de subdividirse en tipos de historias que, indistintamente llamamos también subgéneros. Me refiero a las comedias románticas, las historias de terror o las de ciencia ficción. De eso te hablaré hoy, de los tipos de historias que existen y de los subgéneros narrativos.

Todo el mundo quiere publicar. Tú, que me estás viendo ahora y que has visto el titular del vídeo, seguramente has pensado: ¡esto es lo que necesito! No soy un escritor aún, pero ya quiero saber todo lo que tengo que hacer para publicar.

Porque publicar, a quien interesa la literatura, a veces es la meta última, sin darse cuenta de que sólo se trata de una etapa del proceso creativo y que hay más, luego de pasar el umbral de la publicación. Pero como este vídeo no va de sermones que te recuerdan que deberías estar conociendo y practicando el oficio del narrador (tomando clases conmigo, por ejemplo), en lugar de soñar con la publicación, sino que pretende decirte qué coño deberías hacer para publicar los libros que aún no escribes, ahí te van unos cuantos consejos que seguro te ayudan.

No pocas veces me ha tocado escuchar, sobre todo a personas que se mantienen distantes al arte y que no comprenden su función, que la lectura de cuentos o novelas es básicamente un entretenimiento y que sirve para evadirse de la realidad.

Cuando he llegado a escucharlo me siento profundamente incomprendido y por eso pienso que es necesario, hoy más que nunca, que estamos rodeados de múltiples formas de consumo de historias, entender para qué sirve leer ficción a través de cuentos y novelas. Porque no, no sólo es una actividad para el entretenimiento y la evasión, que puede ser, pero no sólo es eso. Es más, muchísimo más.

El 1 de octubre de 2009 llegué a España por primera vez. Hace diez años de eso. Y en este vídeo te cuento cómo fueron mis primeras horas al llegar y coger camino hacia Córdoba, donde me esperaba la Fundación Antonio Gala. Ahora vivo en Barcelona, desde donde grabé este vídeo atropellado y torpe. Ojalá te guste.