Efectivamente, he aprendido a volar.

Es de suponer que las personas sensatas como ustedes pensarán: otro pesado más que intenta convencernos. Y se temerán: ahora tendremos que soportar el cuento del hombre-pájaro o algo peor, con los tiempos que corren, habráse visto. Aunque las cosas no son lo que parecen. Y tampoco hay tanta gente sensata por ahí…