Francisco Argüelles, nació en Ciudad de México en 1983 y a los pocos días fue llevado a Huejutla Hidalgo, donde vivió hasta los 18 años, por lo que él se considera un Huasteco de cepa. Se dedica a la investigación en el área de ingeniería de yacimientos petroleros. Actualmente reside en Austin, Texas, donde realiza un doctorado en Ingeniería. Ha realizado varios ciclos de Coaching literario en mi Taller de Escritura Creativa, donde escribió y corrigió este cuento con el que ganó el concurso, entre muchos otros con los que se formó en la escritura del género, no sin destreza y una muy personal visión de la cultura y la sociedad mexicana de principios de siglo XXI. Este cuento fue originalmente publicado en la web de Skribalia, ahora celebro el premio con la divulgación del texto en mi propia web, en el espacio donde la prosa de este escritor joven ha crecido y conseguido reconocimiento, bien merecido lo tiene. Puedes contactar con Francisco a través de su perfil en Facebook.

Estudié en una escuela primaria pública que era ligeramente distinta al del resto, pero nada fuera de lo normal. Mi madre fue funcionaria durante veinte años, trabajó para una institución dedicada al cuidado y desarrollo de la familia. Dicha institución creó un programa de educación básica y preescolar exclusiva para los hijos de sus trabajadores, […]

José Manuel Viera es uno de mis alumnos más empollones y comprometidos. Hace, no sé, dos, casi tres años que toma clases conmigo en el Coaching literario. Se acercó a mí interesado en escribir una novela, su primera novela. Y después de unos meses, de toparse con pared y descubrir que detrás de su vocación […]

Anticipa que sufrirás y procura ser feliz. ¿Para eso hemos venido todos al mundo, qué no? Melodramas aparte. Dedica tiempo y esfuerzo a los estudios, las proyecciones de futuro donde eres una persona de provecho, exitosa (un escritor, por ejemplo), también a las amistades, a las relaciones públicas, a la defensa de los derechos humanos, […]

Siéntate frente al ordenador y mira al cursor parpadear sobre la hoja de Word. Muérdete los labios. ¿Una pitonisa sabría leer el futuro de mi novela?, ¿podría ver en su bola de cristal cómo será, la historia que contará? Ve a la cocina y mordisquea una manzana. Reconócelo, no sabes apenas nada de esa cosa […]