Hace poco vi la serie Heartstopper, adaptación para la pantalla chica de los comics de Alice Oseman. La serie se convirtió en poco tiempo, como sucede hoy en día, en un fenómeno mundial, suceso que no deja de sorprender, pues se trata de una comedia romántica protagonizada por una pareja de adolescentes gay. Me impactó y me removió por dentro, pensé: quizá mi adolescencia habría sido distinta si yo hubiera tenido a acceso a una historia como esta en la televisión. Lo que me llevó a preguntarme cosas sobre lo que está sucediendo actualmente con la ficción que representa realidades queer. ¿A caso el paradigma está cambiando? Hemos dejado atrás la era de las ficciones queer mayoritariamente trágicas o dramáticas para dar paso a una era de feliz y amorosa comicidad? Me interesan los contrastes entre la ficción (no solo literaria, también audiovisual) que se está haciendo ahora, frente a la que se hizo en el S XX. Pensé en Heartstopper como pretexto para hablar de ese contraste. Y para que la tertulia esté a la altura, me lié a invitar a escritores de primerísimo nivel: Eduardo Montagner, Carlos Barea, Ángel Valenzuela, Julián Martínez Gómez y Ernesto Reséndiz Oikión, todos autores de ficciones queer. A la tertulia me sumo yo, por supuesto, más con la intención de incitar a mis colegas a largar sabroso del tema, que para tener algo que decir. Ahora toca escuchar.

Según la Wikipedia Juan Pablo Villalobos es mexicano, de lo que ya no se puede tener absoluta certeza. Según Twitter le va al Atlas, de lo que no cabe ninguna duda. Ha escrito muchas novelas, todas celebradísimas por la crítica de ambos lados del charco, una de ellas: “Fiesta en la madriguera”, hasta se convirtió en lectura obligatoria en la educación básica mexicana. Y con “No voy a pedirle a nadie que me crea” ganó el Premio Herralde de Novela en 2016, consagrándose como uno de los autores hispanos más interesantes de los últimos veinte años. Ha formado parte del Sistema Nacional de Creadores de México, vive en Barcelona junto a su familia y también imparte clases de creación literaria; así lo conocí en 2020, cuando estudié ele máster de la Barcelona School of Managment. En junio de 2022 conseguí interceptarlo en una librería a la que fue a presentar dos novelas y en la que mi marido lo abochornó con una pregunta rarísima sobre lo espiritual y no sé qué movidas. Supongo que el impacto de esa pregunta lo llevó a sentirse arrinconado y no tuvo más remedio que aceptar mi invitación.

¿Cómo evitar el marionetismo en los personajes?, ¿qué hacer cuando los personajes secundarios brillan más que los demás?, ¿cómo lidiar con el pudor de escribir inspirado en la vida personal?, ¿cuáles son los límites entre la ficción, la biografía y cuándo se vuelve autoficción?, ¿debería obstruirnos la opinión de los demás cuando seleccionamos temas para escribir?, ¿cómo superar los bloqueos creativos?, ¿qué hacer cuando escribo sobre la vida de alguien más, pero me siento libre para escribir porque esa otra persona no lo sabe? De estas cuestiones y unas cuantas más charlamos durante este directo.

Durante esta emisión tuvimos la oportunidad de charlar sobre la dificultad que a veces encontramos para vincularnos de nuevo con proyectos creativos, cuya gestión emocional es todo un reto; sobre el papel que los profes jugamos en el proceso de autovaloración artística; sobre las dificultades para transformar un primer manuscrito en la búsqueda del estilo o la voz propia; y hasta del impacto que puede tener el desarraigo o la inmigración en un creador a la hora de elegir los temas sobre los que escribirá y cómo cambia su perspectiva artística cuando su contexto sociocultural también cambia. O sea, la tertulia estuvo muy bien nutrida.