¿Qué pasa cuando la memoria de tu madre se disuelve cada mañana y tú tienes que reconstruirla con palabras, gestos y fotos? Este cuento te lleva a vivir el duelo lento e invisible de quien cuida, de quien insiste en ser reconocido por un rostro que cada día olvida. Hay ternura, dolor y una lucha desesperada por sostener la identidad en medio del olvido. ¿Se puede volver a casa si nadie te recuerda? Este cuento fue escrito por mi ex alumno Ricardo Zárate durante su paso por el curso Tipos de narrador.