Un prisionero atrapado en las garras de la Santa Inquisición se aferra a un tenue hilo de esperanza en medio de la oscuridad y el sufrimiento. Mientras soporta un tormento inimaginable en el calabozo, una misteriosa figura aparece, cambiando el curso de su destino de una manera inesperada. En este relato inquietante, las fronteras entre la fe, la desesperación y el destino se desdibujan, llevando al lector a cuestionar si realmente existe salvación o si todo es una cruel ilusión.
Autor: Villiers de l’Isle-Adam
En 1863, Théophile Gautier me hizo una broma cruel: difundió que yo era candidato al trono de Grecia, y, aunque lo creí, todo resultó ser una farsa. Nací en 1838 en Saint-Brieuc, Bretaña, en una familia aristocrática en decadencia. En París, me relacioné con Baudelaire y Mallarmé, y mi obra se orientó hacia el simbolismo. Mis "Cuentos crueles" (1883) y la novela "La Eva futura" (1886) reflejan mi estilo único. Viví en la pobreza y fallecí en 1889 en París.

