Escribe hoy: desmonta excusas y deja de postergar

Empieza a escribir hoy (sin dramas innecesarios ni excusas rebuscadas)

Quieres ser escritor. Genial. Ya me imagino la escena: te sientas con una taza de café humeante, abres un documento en blanco, entrecierras los ojos con la intensidad de quien está a punto de crear algo revolucionario… y, tras 30 segundos de mirar la pantalla, decides que quizás deberías empezar mañana.

O el lunes. O cuando tengas más tiempo. O cuando la musa se digne a visitarte. O cuando… bueno, ya entiendes por dónde voy.

La pregunta es: ¿cuántas veces has hecho esto?

Porque déjame decirte algo: la diferencia entre un escritor y alguien que sueña con escribir no es el talento, ni la inspiración divina, ni el grado de sufrimiento existencial con el que carga. Es simple: el escritor escribe. Sin excusas, sin esperar la iluminación, sin pedir permiso a nadie.

Ahora, no me malinterpretes: entender por qué no estás escribiendo es importante. Así que hoy vamos a desmontar, una por una, las barreras mentales que te separan de la página en blanco. Y luego, como si esto fuera poco, te daré ejercicios prácticos para que termines con las manos en la masa.

Porque si después todo esto, sigues sin escribir, entonces la culpa ya no es de las circunstancias, de la falta de tiempo ni de la alineación de los planetas. La culpa es tuya.

Así que empecemos.

El verdadero enemigo: tú mismo

Voy a ser brutalmente honesto contigo: el mayor obstáculo entre tú y la escritura no es la falta de tiempo, ni el miedo al fracaso, ni la ausencia de un diploma en literatura.

Eres tú.

Sí, tú. Y no lo digo para hacerte sentir mal, sino para liberarte.

Tú eres quien se dice “no tengo tiempo”. Tú eres quien piensa “no soy lo suficientemente bueno”. Tú eres quien decide que sin inspiración es imposible escribir.

Y lo peor es que no te das cuenta de que estas excusas son mentiras muy bien disfrazadas.

La buena noticia es que, una vez que lo reconoces, puedes hacer algo al respecto.

Vamos a desmantelar las cinco excusas más comunes que se interponen entre tú y la página en blanco.

Las cinco excusas más usadas (y por qué son puro humo)

1. “No voy a ser bueno”

Te tengo una noticia: nadie empieza siendo bueno.

¿O acaso crees que Borges, Márquez o Rowling nacieron con una pluma en la mano escribiendo novelas maestras? No, también escribieron porquerías en algún momento.

El problema es que la mayoría de la gente confunde “ser escritor” con “ser un escritor bueno”, como si la única forma válida de escribir fuera hacerlo magistralmente desde el principio.

Pero dime, ¿acaso esperas correr un maratón sin entrenar? ¿Tocar la guitarra como un virtuoso sin jamás haber aprendido un acorde?

Ser malo es parte del proceso. La única manera de mejorar es escribir, equivocarte, corregir y seguir adelante. Así han aprendido todos los escritores del mundo.

¿Te aterra que lo que escribas sea un desastre? Bien. Escríbelo de todas formas.

La basura se puede pulir, corregir, reescribir. Pero si no escribes nada, no hay nada que mejorar.

2. “No tengo la formación adecuada”

Ah, la vieja creencia de que necesitas un diploma en literatura para escribir.

¿Sabes cuántos escritores tienen títulos universitarios en escritura creativa? Algunos.

¿Sabes cuántos escritores no tienen ni idea de teoría literaria, pero aún así escriben best-sellers y llegan al corazón de los lectores? Muchos más de los que imaginas.

El problema de esta excusa es que parte de la idea errónea de que escribir es un arte reservado para los “elegidos”, aquellos con formación académica, contactos editoriales y el permiso de alguna sociedad secreta de escritores.

Pero la verdad es esta: la única manera de aprender a escribir es escribiendo.

Sí, puedes mejorar con cursos, libros y talleres. Pero nadie te va a otorgar un certificado que diga: “Ahora sí, estás listo para ser escritor”.

Si puedes escribir, eres escritor. Punto.

3. “No tengo tiempo”

Lo siento, pero esta es la peor excusa de todas.

No porque no sea válida (todos estamos ocupados), sino porque en el fondo no es cierta.

La realidad es que todos tenemos tiempo para lo que consideramos importante.

Si tienes tiempo para Netflix, redes sociales, videojuegos o incluso para quejarte de que no tienes tiempo… entonces tienes tiempo para escribir.

¿Sabes cuántos escritores han escrito libros completos en condiciones absurdas?

  • Victor Hugo escribía desnudo para no salir de casa.
  • Murakami se despierta a las 4 a. m. para escribir antes de que el mundo lo interrumpa.
  • Stephen King escribía en una caravana mientras trabajaba de conserje.

Si realmente quieres escribir, encuentra el tiempo. Media hora al día, una hora los fines de semana, lo que sea. No necesitas mucho.

Si esperas a tener “el momento perfecto” para escribir, te tengo malas noticias: ese momento nunca llegará.

4. “No sé lo suficiente sobre escritura”

¡Por supuesto que no lo sabes! ¿Cómo vas a saberlo si no has empezado?

El problema con esta excusa es que te hace creer que antes de escribir necesitas conocer todas las técnicas, todos los géneros, todas las reglas.

Y no funciona así.

La mejor forma de aprender a escribir diálogos es escribiéndolos. La mejor manera de entender la estructura narrativa es construyéndola.

Sí, leer libros sobre escritura ayuda. Sí, aprender teoría literaria es útil. Pero eso no sustituye la práctica.

Si quieres aprender a escribir, escribe. Luego investiga, revisa y mejora. Pero no te quedes esperando a sentirte “preparado”, porque esa sensación nunca llega.

5. “No vale la pena porque es casi imposible tener éxito”

Aquí está la joya de la corona de las excusas.

Dime, cuando pensaste en escribir, ¿fue porque querías contar una historia o porque querías fama y dinero?

Porque si lo que buscas es reconocimiento inmediato, la escritura probablemente no sea tu mejor apuesta.

Sí, es difícil publicar. Sí, hay mucha competencia. Pero… ¿y qué?

Si solo escribieras por la promesa del éxito, entonces estarías escribiendo por las razones equivocadas.

Escribir es un acto de amor por las historias, por la creatividad, por la necesidad de expresar algo.

Si algún día publicas, genial. Si vendes miles de copias, aún mejor.

Pero si lo único que necesitas es la certeza del éxito, entonces estás poniendo el foco en el lugar equivocado.

Escribe porque quieres escribir. Todo lo demás es secundario.

Ejercicios prácticos para empezar a escribir sin morir en el intento

Ya desmontamos las excusas. Ahora pasemos a la acción.

1. Escritura libre en 3 minutos

Pon un temporizador y escribe sin parar durante tres minutos. No te preocupes por la lógica, la gramática ni la coherencia. Si no se te ocurre nada, escribe “no sé qué escribir” hasta que algo surja.

2. Un diálogo improvisado

Elige dos personajes: uno del último libro que leíste y otro de tu película o serie favorita. Ahora ponlos a hablar sobre la experiencia más extraña que han vivido. No importa si el diálogo es absurdo.

3. Escribe un primer párrafo

Escribe cualquier párrafo inicial. No importa si es aburrido, confuso o ridículo. Lo importante es que exista. Puedes mejorarlo después, pero no puedes corregir un vacío.

Conclusión: deja de dudar y empieza a escribir

Escribir no es cuestión de talento innato ni de esperar el momento perfecto. Es cuestión de hacerlo. Y hacerlo con constancia.

Así que, en lugar de buscar otra excusa para no empezar, abre un documento o coge un cuaderno y escribe algo ahora mismo. No esperes sentirte listo, porque nunca lo estarás del todo.

Bienvenido al club. Ya eres escritor. Ahora, ve y haz lo que los escritores hacen: escribe.

Si al terminar de leer sientes un cosquilleo en los dedos y la urgente necesidad de lanzarte por fin a escribir —pero también sabes que un empujoncito no te vendría nada mal—, tengo tres formas de ayudarte. Si estás empezando desde cero, Una historia paso a paso te guía con claridad por el proceso de escribir tu primer cuento. Si ya te animaste pero necesitas mejorar, Cuenta, pero bien es el videocurso perfecto para dominar la técnica narrativa. Y si lo que quieres es acompañamiento personalizado desde el principio, mi Curso de iniciación con clases particulares es justo lo que buscas. ¡Elige tu camino y empieza hoy!

¿Tienes dudas? Déjame un comentario, los leo y respondo a todos.