¿Harto de buscar en Google «habilidades para ser escritor» y encontrar listas inútiles con palabras como «creatividad» o «paciencia»? Esas obviedades son un insulto a tu inteligencia y no te ayudan a superar la página en blanco. La verdad es que las habilidades que de verdad marcan la diferencia son mucho más incómodas y nadie se atreve a contártelas. Olvídate del romanticismo y prepárate para la cruda realidad. Te explico sin rodeos cuáles son las cuatro cualidades activas, y a menudo dolorosas, que necesitas para pasar de ser alguien que sueña con escribir a alguien que escribe de verdad. Hablaremos de la importancia de tener un detector de basura interno para reconocer y aniquilar sin piedad lo que no funciona en tus textos. Descubrirás por qué necesitas un «culo de acero inoxidable», es decir, la disciplina de un contable para escribir aunque no tengas ganas. También te enseñaré a desarrollar la piel de un rinoceronte para gestionar la crítica sin que te destruya, pero manteniendo el corazón de poeta necesario para crear. Y por último, te mostraré cómo cultivar la curiosidad de un caníbal intelectual, esa que devora historias de la vida para convertirlas en material narrativo. Si estás cansado de las palmaditas en la espalda y quieres las herramientas que funcionan, este es tu sitio.

Una paja, una brasa y una alubia escapan de la cocina de una anciana para no ser consumidas. Llenas de esperanza, deciden viajar juntas y buscar un futuro mejor lejos de los peligros conocidos. Sin embargo, al encontrarse con un arroyuelo, su primer gran desafío como equipo pondrá a prueba su ingenio y su propia naturaleza. ¿Podrán estos insólitos compañeros superar el obstáculo o su aventura terminará tan rápido como empezó de una forma tragicómica e inesperada?