Tiempo de lectura: 9 minutos

¿Quieres saber por qué tus personajes son un coñazo? Porque son demasiado lógicos y predecibles. Hoy vamos a la cárcel, al campo de batalla y al fracaso para aprender del mejor: Miguel de Cervantes. Te voy a contar cómo hizo estallar la literatura de su tiempo con un método que los manuales de guion de hoy ignoran. El secreto es simple: olvídate de la coherencia. Un personaje inolvidable se define por su magnífica equivocación sobre cómo funciona el mundo. Te enseño a usar la perspectiva dual para que el lector sepa más que el personaje, creando una tensión brutal. Descubrirás que el mejor conflicto surge cuando juntas en una habitación a dos personas que no se ponen de acuerdo sobre qué es real.

Tiempo de lectura: 9 minutos

¿Te pasas las noches en vela temiendo que tu libro sea un fracaso monumental que nadie quiera leer? Dejemos el drama. Si ya publicaste y solo te leen los grillos, es probable que tu marketing apeste, no que tu obra sea un mojón. Si los lectores abandonan tu historia a mitad de camino como si quemara, es hora de preguntarte si tu protagonista es más soso que una galleta de arroz o si tu trama es más predecible que el final de una telenovela. Te enseño a diferenciar la crítica constructiva del odio de un imbécil con teclado, a gestionar la desaparición de tus lectores beta sin entrar en pánico y a no derrumbarte por las reseñas de una estrella. Y si ni siquiera has publicado, pero ya estás montando un circo en tu cabeza, te doy un par de verdades para que dejes de sabotearte. Aquí te enfrento a los escenarios más comunes del pánico escritor para que dejes de lloriquear, ajustes lo que falla y te pongas a escribir de una vez.

Tiempo de lectura: 11 minutos

La trayectoria de un escritor no es una línea recta, sino un laberinto de resistencia donde la terquedad es tan valiosa como la gramática. Tras diez años de evolución, mudanzas vitales y cuarenta portazos editoriales, mi novela ha resultado ganadora del VII Premio Biblioteca Antonio Gala. En este texto te comparto la realidad cruda y sin glamour de este proceso: desde recibir la llamada del premio en el lugar menos poético del mundo hasta la necesidad vital de «matar a tus hijos» eliminando capítulos enteros para que la obra respire. Te explico por qué enamorarte de tus personajes es el único motor capaz de sostener una década de trabajo y cómo la síntesis narrativa, pasando de cuatrocientas a ciento treinta páginas, fue la clave para encontrar la esencia de una historia que mezcla mística, identidad LGTBI y una fe inquebrantable. Escribir es un compromiso a largo plazo y aquí te demuestro que, si la historia late con verdad, siempre acaba encontrando su puerto.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Nos contaron «Caperucita Roja» para enseñarnos a no salir del camino, pero esa es la trampa. En este análisis desmonto esa moralina para revelar lo que el cuento de los Grimm realmente esconde: un manual para castigar la inocencia y la curiosidad femenina. Exploro cómo la historia convierte a la niña en un objetivo andante por el simple hecho de llevar una caperuza roja, y cómo el lobo no es solo un animal hambriento, sino un predador civilizado que busca devorar y suplantar la feminidad. Analizo la violencia explícita —la abuela y la niña tragadas enteras— y la problemática figura del cazador, el hombre con un arma que llega para salvarlas desmembrando al agresor. También rescato la segunda parte del cuento, casi siempre olvidada, donde Caperucita y su abuela vencen a otro lobo con ingenio y una artesa de caldo hirviendo, demostrando que la autodefensa es posible. Este es un viaje al corazón oscuro del bosque para entender cómo se nos educa en el miedo.

Tiempo de lectura: 11 minutos

Si eres escritor, sabes que tu vida no es precisamente la de un humano funcional. En este recorrido por las entrañas del oficio, te demuestro por qué. Abordo sin tapujos y con una buena dosis de humor negro los nueve hábitos que nos convierten en esa extraña especie que vive del café, considera la ducha un lujo opcional y mantiene relaciones más intensas con sus personajes que con personas reales. Aquí no encontrarás consejos edulcorados, sino una celebración de nuestras manías más raras y, a veces, un poco asquerosas. Desde el horario de vampiro que adoptamos sin darnos cuenta hasta la inexplicable necesidad de llevar el portátil a un funeral, este es un espejo en el que te verás reflejado. Te invito a reírte de ti mismo y a sentirte menos solo en esta locura, porque admitámoslo: estas rarezas no son defectos, son la prueba irrefutable de que te tomas la escritura en serio. Al final, ser escritor es esto: un desastre glorioso y, con suerte, productivo.