Hay historias que se niegan a ser contadas, que se instalan en el cuerpo y te dejan mudo. Durante tres años, tras la muerte de mi madre, viví en un silencio tóxico, incapaz de nombrar la herida central, esa donde la culpa y la vergüenza construyen un muro. Basándome en la idea de que «el cuerpo lleva la cuenta», exploro cómo el trauma no articulado se enquista en los músculos y en la respiración, convirtiéndose en una presencia física. Aquí confieso el intento de romper ese silencio a través de una novela, un proyecto que busca ser una autopsia de aquellas últimas semanas, pero que choca de frente con la negativa de mi familia a participar. Esto me obliga a hacerme las preguntas más difíciles: ¿tengo derecho a remover un dolor que no es solo mío? ¿Es este un acto de sanación o un saqueo emocional para superar mi propia aridez creativa? Este texto no ofrece respuestas, sino que te convierte en testigo de un dilema narrativo y moral sobre los límites de la escritura.
Categoría: Diario de Israel Pintor
Me gusta escribir sobre lo que me pasa y hacer un archivo literario de mi vida
Escribir tras la pérdida: la novela como trampa y escapatoria
Toda novela tiene un origen, y el de la mía es un error, un acto de mal gusto. Nació de unos posts truculentos sobre el duelo por mi madre que escribí y luego borré, avergonzado. Pero el cadáver ya estaba en casa. Te cuento el camino desde ese impulso bruto hasta ahora, pasando por la parálisis que me provocaba la emoción en estado puro, tal y como advertía Horacio Quiroga. El plan inicial era una reconstrucción periodística de sus últimos días, pero se sentía insuficiente. La verdadera transformación llegó con una idea que lo cambió todo: ¿y si la conciencia no fuera exclusiva de los seres vivos? Inspirado por el filósofo Juan Arnau, la novela se convirtió en una ficción fantástica sobre la metamorfosis, donde mi madre puede ser un animal, una llama o una gota de agua. Este texto es la autopsia de cómo una historia te atrapa sin escapatoria, porque te ofrece las herramientas para construir un mito personal y hacer la realidad más habitable.
Duelo, escritura y cadáveres: así se escribe en voz alta
No pretendo enseñar a escribir. Este es un diario íntimo sobre la creación de una novela, desde el cuerpo, el duelo pendiente y las preguntas que no exigen una contestación. Mostrar el proceso creativo se convierte en un acto de rebeldía contra el silencio, el tópico del escritor aislado y la costumbre de ocultar el dolor.
Últimas palabras en Sevilla de camino a Barcelona
Analizo cómo las diferencias lingüísticas en Sevilla han llevado a una escisión geolingüística que afecta la comunicación y la identidad cultural de sus habitantes. Exploro cómo estas divisiones lingüísticas influyen en las relaciones sociales y en la percepción de la identidad sevillana. Propongo reflexionar sobre la importancia de reconocer y respetar la diversidad lingüística para fomentar una convivencia más armoniosa y una comprensión más profunda de la riqueza cultural de Sevilla.
Publico «Ya sabéis, por si el Apocalipsis» y me entrevista @robertsendra para @vivirdelcuento_
Conocí a Robert Sendra hace un par de años, en clase. Escribía una novela que necesitaba trabajar a través de mi coaching literario. Durante mi estancia en Barcelona en 2019-2020, la vida no fue amable con Robert y fue imposible encontrarnos. Luego la vida no fue amable conmigo durante 2021-2022 pero, para fortuna de la humanidad, la vida tiene periodos ambles también. Robert y yo nos encontramos precisamente en uno de esos momentos vitales y por ello tuve la oportunidad de reunirme con él, virtualmente, y participar en un proyecto que empezó a desarrollar durante la pandemia. Un podcast llamado Vivir del cuento.

