Hace poco, mi profesor de escritura literaria Jorge Carrión me propuso hacer un ejercicio que voy a compartir contigo. Se trata de un ejercicio que no me había propuesto hacer nunca porque en el fondo siempre he sabido todo lo que en él aterricé. Pero hacerlo me permitió conseguir una perspectiva de mí mismo y de mi trabajo literario, desde sus inicios y hasta la realización y publicación de la más reciente de mi novelas, ya hace unos cuantos años. Me propusieron contar y esquematizar mi mundo literario propio, así como reconocer cuáles han sido mis influencias al escribir. Te lo comparto no sólo para que me conozcas, que también, sino para que te fijes en lo que hice y te propongas hacer lo mismo.

¿Te cuesta creer en ti? ¿Dejas pasar mucho el tiempo sin dedicarte a lo que realmente quieres hacer? ¿Sueles ser muy duro(a) contigo? ¿En en fondo sabes que esa voz saboteadora no es más poderosa que tú, pero aún así dejas que te agobie y la gran mayoría de las veces te incapacite? ¿También a ti te perturba la puta vocecita interior del escritor(a)?

Ser tallerícola es ponerse la camiseta de escritor en formación, es declarar al mundo que te tomas enserio tu proceso formativo, es convertirte en un seguidor de hueso colorado de mi Taller de Escritura Creativa, es comprometerte con tu aprendizaje en materia de creación literaria y apoyar el trabajo que hago diariamente para que tú sigas formándote, semana a semana, a través de los vídeos que subo a YouTube y a mi página web. Ya eres seguidor de mi canal, pero ¿quieres ser tallerícola de verdad, de los de hueso colorado? ¡Te cuento cómo!