La escritora argentina Liliana Villanueva fue alumna de otra escritora argentina llamada Hebe Uhart, fallecida en 2018. La experiencia de Liliana Villanueva en las clases de Hebe fue tan determinante, que decidió escribir un libro entero en el que captura las enseñanzas de Uhart tanto como puede, mientras las mezcla con su experiencia y visión personalísima. El resultado es un libro ampliamente recomendable del tipo manual de creación literaria, cuya novedad es que no fue escrito por la maestra, sino por la discípula. El primer capítulo del libro se titula “Escribir es una artesanía extraña”. Vengo hoy a compartir las que a mi parecer son las ideas más significativas del capítulo, con dos objetivos: que reflexiones sobre el oficio del escritor como lo que es, una artesanía; y dos, que te enganches y termines leyendo el libro entero.

Hace poco, mi profesor de escritura literaria Jorge Carrión me propuso hacer un ejercicio que voy a compartir contigo. Se trata de un ejercicio que no me había propuesto hacer nunca porque en el fondo siempre he sabido todo lo que en él aterricé. Pero hacerlo me permitió conseguir una perspectiva de mí mismo y de mi trabajo literario, desde sus inicios y hasta la realización y publicación de la más reciente de mi novelas, ya hace unos cuantos años. Me propusieron contar y esquematizar mi mundo literario propio, así como reconocer cuáles han sido mis influencias al escribir. Te lo comparto no sólo para que me conozcas, que también, sino para que te fijes en lo que hice y te propongas hacer lo mismo.

¿Te cuesta creer en ti? ¿Dejas pasar mucho el tiempo sin dedicarte a lo que realmente quieres hacer? ¿Sueles ser muy duro(a) contigo? ¿En en fondo sabes que esa voz saboteadora no es más poderosa que tú, pero aún así dejas que te agobie y la gran mayoría de las veces te incapacite? ¿También a ti te perturba la puta vocecita interior del escritor(a)?

Vamos a suponer que eres de ese tipo de creador que necesita conocer un poco más al personaje que protagonizará la historia que se prepara a escribir. Y que sueles dejar que tu imaginación vuele, sobre todo, cuando te pones a pensar en las cualidades de un personaje. O por ejemplo, te pasa que no sabes muy bien cómo o por qué, de pronto escuchas una frase dicha al azar por cualquiera mientras caminas por la calle y sin importar nada más, te vuelves y miras a aquella persona como queriéndote quedar con tantos detalles como puedas, para continuar tu camino y reconstruirla tú mismo, suponiendo por qué ha dicho eso, hacia dónde iba, qué emociones le invadían o qué problemas personales tiene. ¿Supongo bien?