La fama concentra la atención social en unos cuantos nombres. Es algo bueno, si nos lleva a leer grandes libros, a sumergirnos en grandes obras de arte. Malo, si se reduce a recitar los nombres, sin la experiencia viva de las obras, que va definiendo el gusto personal frente a los juicios de la fama…
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Ñoñireflexiones anticatastrofistas
1. Quejarse de las condiciones de una circunstancia y no hacer algo para producir modificaciones en ella (o al menos estar convencido de poder hacerlo), es la cosa más incongruente de los llamados librepensadores-proactivos-talentosos-creativos-intelectuales de izquierda want a be. 2. Auto negarse las oportunidades y justificar la inopia con apatía, sarcasmo, hilaridad o argumentos cuasi […]
La ley de Herodes, Jorge Ibargüengoitia
Fue mi mojigatería lo que precipitó el telón del primer acto de este drama de costumbres literarias». ¡Oh dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo e los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso […]

