La escritora argentina Liliana Villanueva fue alumna de otra escritora argentina llamada Hebe Uhart, fallecida en 2018. La experiencia de Liliana Villanueva en las clases de Hebe fue tan determinante, que decidió escribir un libro entero en el que captura las enseñanzas de Uhart tanto como puede, mientras las mezcla con su experiencia y visión personalísima. El resultado es un libro ampliamente recomendable del tipo manual de creación literaria, cuya novedad es que no fue escrito por la maestra, sino por la discípula. El primer capítulo del libro se titula “Escribir es una artesanía extraña”. Vengo hoy a compartir las que a mi parecer son las ideas más significativas del capítulo, con dos objetivos: que reflexiones sobre el oficio del escritor como lo que es, una artesanía; y dos, que te enganches y termines leyendo el libro entero.

Podemos decir que las historias son historias porque plantean un conflicto y lo desarrollan. Si no tienen conflicto los hechos o el conjunto de ellos son sólo anécdotas que dan cuenta de algo: un ambiente, un personaje, lo que éste dice e incluso lo que puede llegar a hacer. Pero todo eso no se convertirá en una historia en términos literarios sin un conflicto, es decir, sin las fuerzas de antagonismo necesarias. Sé que te interesa entender mejor estas fuerzas, porque aunque no entiendas muy bien cómo, sabes que son las que mantienen al lector anclado al texto. ¡Hablemos de antagonismo y de tipos de conflicto!

Hoy me ha dado por contarte mi vida, cosa que no hacía desde hace tiempo. Será que salió el sol, será que estoy contento, será que desde septiembre del año pasado no hago otra cosa que trabajar y estudiar. No llevo mal el encierro, estoy acostumbrado a vivir entre las paredes de mi casa: leyendo, escribiendo, impartiendo clases en línea o editando vídeos para YouTube. El caso es trabajar, incluso sin días de descanso. No estoy seguro de lo que quiero decir, quizá no quiero decir nada. Que conste que te advertí. Bueno, sí, espera. Escribo otra novela…