GuardarNadia y sus imágenes. Cuentista iracunda de palabras precisas, justas, de lugares desiertos, insatisfacciones perpetuas, inseguridades jodidas y amores imperfectos, estúpidos, groseros, pero al fin amores. Leí este libro de cuentos nomás para que las tripas se me retorcieran con provecho, me gustó. Conservaré estos fragmentos: Duda de todo cuando ese todo esté saliendo demasiado […]

GuardarAl fin y al cabo, ¿qué es, señora, un beso? Un juramento hecho de cerca; un subrayado de color rosa que al verbo amar añaden; un secreto que confunde el oído con la boca; una declaración que se confirma; una oferta que el labio corrobora; un instante que tiene algo de eterno y pasa como […]

GuardarFue mi mojigatería lo que precipitó el telón del primer acto de este drama de costumbres literarias». ¡Oh dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo e los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso […]