Este cuento fantástico y de terror narra el descenso de Alondra, una joven atrapada en una relación abusiva, hacia el oscuro poder ancestral de la diosa Malinalxóchitl. El texto nos sumerge en un ambiente cargado de humedad, superstición y violencia en la costa de Guerrero, donde el manglar, el cocodrilo y una red de brujas despiertan fuerzas que rebasan la comprensión racional. A través de un pacto desesperado, Alondra se enfrenta a la pérdida, el miedo y la metamorfosis, y emerge con una nueva identidad que reescribe su destino y el de su linaje. Un cuento que entrelaza con habilidad la mitología mesoamericana con el realismo sucio, y en el que la atmósfera, los detalles sensoriales y los diálogos mordaces nos arrastran como el lodo del manglar hacia un final tan violento como liberador.

Llego al restaurante con los ojos hinchados y el pelo aún revuelto. El resto de los cocineros ya están preparando las salsas, los pinches llevan un rato cortando las verduras para las guarniciones mientras el chef Watanabe Osamu, el dueño del Ikigai, supervisa con mirada atenta. […]