Un anciano postrado, una auxiliar de clínica cruel y una rutina de abusos diarios. Todo parece indicar que esta historia solo puede terminar en derrota… hasta que un día, algo cambia. El protagonista deja de esperar la muerte para planear algo mucho más jugoso. En este análisis, te muestro cómo el autor convierte una narración de aparente impotencia en una bomba emocional de efecto retardado. Cómo trabaja la tensión, el detalle sórdido y el clímax con bisturí. Y, sobre todo, cómo logra que un personaje débil se convierta en un estratega implacable. Te advierto: después de leer este cuento, vas a pensar dos veces antes de subestimar a alguien que calla demasiado.
Autor: Felipe Teruel
Escribo cuentos cuando no hago masajes. #FisioterapeutaLetraHerido
Finalidad
De todo lo que he visto en el museo, la guillotina es lo que más me ha impresionado. No solo porque mide tres metros, ni por la madera de roble vieja de más de cien años, sino porque se construyó con una finalidad. La finalidad es importante…

