El pudor

El pudor
¿Te gusta?

Quieres sentirte vivo, abrir la puerta bajo tu cintura, abrir la puerta bajo las suya. Uno, otro, todos. Delirante, demente, buscas entre la gente sin encontrar a primera vista. Sin tenerle aún se siente: lejano, invisible, intocable e inexistente. Enamorado vives de ese que, en tus sueños hace el amor apasionadamente. Y cuando parece estar cerca, entre tú y él hay medio siglo, sintiendo la enorme y fría lejanía; ruegas continúe diciéndote príncipe, coqueteando sin mover un ápice de humanidad, escribiendo amor y transmitiendo ilusiones. Duele tanto amar así, sin ver, sentir, oler, tocar y reír. Te deshace amanecer sin su espalda acalorada. En la madrugada, los fríos inundan la almohada sobrante de tu cama, soplan hasta lamer cínicos tus labios, llegar al pecho y congelar tu corazón. Matan. Te miras al espejo desnudo, el pudor pinta rojas tus mejillas y eriza tu piel.

Nota: texto originalmente escrito en diciembre de 2006.

Deja un comentario

Deja un comentario