Gabriel J. Martín y el ensayo académico y creativo

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Gabriel J. Martín es especialista en psicología gay afirmativa 🏳️‍🌈, autor de tres ensayos: dos de corte académico rigurosos: Quiérete mucho, maricón. Manual de éxito psicoemocional para hombres homosexuales (rocaeditorial, 2016); El ciclo del amor marica. Relaciones de pareja (y soltería feliz) para hombres homosexuales (rocaeditorial, 2017); y uno de corte creativo: Sobrevivir al ambiente. Porque salir del armario no era más que el principio (rocaeditorial, 2018), en torno a la realidad homosexual y sus dificultades. Con su trabajo como escritor y terapeuta ayuda a cientos de miles de hombres gay en España y América Latina. Me ha concedido una entrevista, en la que hemos hablado sobre la escritura de ensayos y de su experiencia como autor de estos tres libros.

IP: Bueno, ya estamos aquí. Oye, no sabes lo feliz que me hace poder charlar contigo un ratito. Muchísimas gracias. Gracias por aceptar la entrevista y, bueno, por estar aquí conmigo. Tú no lo sabes porque no me conocerás apenas de nada. Te he dado algunos likes en las redes. Pero desde hace unos años me dedico a impartir clases de creación literaria. Soy escritor y coach, coach literario.

GJM: Cuando hablamos la primera vez estuve indagando un poco, viendo tu web y todo eso. Está muy chulo, claro. Muy chulo todo lo que haces. Me pareció muy interesante. Con lo cual fue como, venga, vamos allá.

IP: ¡Qué guay! Pues no sabes lo que significa eso para mí. Muchísimas gracias. A mí es que me pareció muy interesante tu figura como autor. Porque yo te conocí primero como autor, para ser honesto. Yo a YouTube llegué tarde. Yo me hice YouTuber porque no había remedio. Es una plataforma muy interesante. Estaba harta de no ser YouTuber, como dice Ter. Y entonces, al darme cuenta de lo importante que era, dije, bueno, pues vamos a intentarlo. Y mira, no me arrepiento. La cosa va muy bien.

Pero no te conocí yo en YouTube, ¿sabes? Aunque luego, tengo que reconocer que tus vídeos me han inspirado mucho para entrarle. No fue así como te conocí. Yo te conocí porque un día, en una librería me encontré un titulazo y se me cayeron los calzones. Porque dije, madre mía, por fin alguien se ha atrevido a usar esta palabra en la portada de un libro. Y a partir de ese momento, dije, bueno, a este hombre habrá que investigarlo. Habrá que ver de qué va lo suyo, qué hace, qué es de su vida. Y desde entonces no me he podido despegar. Estoy atento, te sigo por las redes, te sigo por el canal y me leo tus libros. Porque me parecen fantásticos. Voy a intentar salir de ese modo fan en el que me encuentro ahora. Me ha parecido muy interesante lo que has conseguido hacer, sobre todo a partir de la publicación del último libro. Dije, yo tengo que hablar con este señor. Porque lo que está haciendo me parece muy significativo.

Me han pedido mis alumnos que hable sobre el ensayo. Y pensé que una bonita manera de entrar en el género era hablar con alguien que es un experto en él, porque ha trabajado en él, desde ambas perspectivas. La científica, la académica y la creativa, ¿no? Existen estas dos vertientes en el género. Y la verdad es que yo no me puedo decantar por una o por otra, porque ambas me parecen muy necesarias. Pero tú has hecho algo que desde el principio me gustó, me llamó, me atrajo, aunque estabas escribiendo ensayos académicos, ensayos científicos rigurosos, se acercaba de una manera tan bestial al ensayo creativo.

Estaba tan presente tu personalidad, tu manera de utilizar el lenguaje y sobre todo tu sentido del humor, que no pude evitar decir, oye, a ver, que no solo es la cuestión comunicativa, el aporte comunicativo, el contenido del libro, pero es que también, formalmente hablando, aquí hay algo que no estamos habituados a ver en los ensayos, encontramos en los ensayos académicos. Y luego ya, como no había más remedio, y también he escuchado en uno de tus vídeos recientes, como necesitabas tomarte un poco las cosas con más calma, te has aterrizado en el ensayo creativo, sin alejarte por completo de aquella perspectiva académica, pero ya te has quitado la capa de experta y te has puesto a jugar, a pasártelo bien, a exponer una realidad, a hablar de una realidad que te interesaba abordar, pero con una prioridad menos formal. Y eso es lo que me atrajo a ti. De eso me gustaría que habláramos un poquito. Una de las cosas que me gustaría que intentases hacer, yo sé que esto es difícil cuando intentamos hablar de literatura, pero ¿tú cómo definirías el género que trabajas? ¿Cómo entiendes el ensayo?

GJM: Pues, a ser muy sincero, yo cuando escribo, no pienso que estoy haciendo un ensayo creativo. Yo cuando escribo, en realidad estoy siguiendo el mismo patrón que sigo en las sesiones que mantengo con cada uno de mis pacientes, o en los talleres que llevo a la práctica. En psicología hay tres partes muy importantes, al menos en la forma en que yo abordo la psicología. Una que llamaremos la parte psicoeducativa, otra que llamaremos la parte del vínculo que se crea entre paciente y terapeuta, y otra que es la parte técnica, que es la resolución del problema.

Si te fijas en mis libros, esas tres partes son las que están presentes. La parte psicoeducativa, que es donde ofreces información a la persona de qué es lo que le está ocurriendo. Esta parte es rigurosa y científica.

Cuando describes el estrés postraumático o la homofobia interiorizada, proporcionas una información que a la persona le hace entender qué es lo que le está ocurriendo. Le pone nombre a lo que le preocupa, que a lo mejor no sabe ni siquiera cómo se llama, ni en qué consiste, ni en qué deriva, ni de dónde viene, ni por qué. Y le permite entenderse, comprender que eso tiene un origen, que es una causa, que es ajeno a su voluntad, que no se lo ha provocado él.

Y comprender que le ocurre a otras muchas personas y por eso lo han descrito. No es la enfermedad de Juan Ramírez. Le pasa a todo el mundo y a Juan Ramírez, por inventarme un nombre, pues también. ¿De acuerdo? Esa es la primera parte, que es la parte rigurosa y científica.

Luego hay la parte técnica, que es que, bueno, y esto se resuelve de esta manera. Y ofreces soluciones, ofreces ejemplos, ofreces estrategias que hemos utilizado. Cuando hablo de alguna técnica concreta, siempre es alguna que he utilizado en consulta. Y es esa que va apareciendo ahí también, ofreciendo soluciones, planteamientos de futuro, de todo aquello. Luego hay una parte muy importante, que es el vínculo.

El vínculo con la persona surge cuando tú te pones en su lugar, cuando empatizas con él, cuando generas un ambiente de trabajo confortable. A la persona le tiene que apetecer venir a consulta, pasárselo bien, salir de la consulta con un buen sabor de boca, aunque hayamos hablado de marrones tremendísimos y se tiene que ir con una gran esperanza de que puede resolver lo suyo. Y ahí el sentido del humor es imprescindible.

El sentido del humor es, aquí te utilizo un símbolo cinematográfico, como abrir plano. De estar concentrados en el problema tan grande que tenemos, de repente damos cuenta que la realidad es mucho más amplia, que hay gente a nuestro alrededor que nos ayuda, que tampoco es para tanto, que hay otras cosas que pueden ser más complicadas incluso. Y eso es una herramienta que yo utilizo continuamente en mi trabajo.

Y cuando me pongo a escribir, lo que hago es exactamente lo mismo, pero por escrito. Y aparecen esos tres componentes. Yo no pienso que esté haciendo ensayo. Yo pienso que estoy teniendo una relación terapéutica con la persona que está leyendo mi libro. Y ahí le ofrezco esas tres vertientes del trabajo psicológico. ¿Y en algún momento te detienes a mirar el resultado de ese ejercicio de escritura que reproduce la estructura de tu ejercicio terapéutico para verlo con un poco más de objetividad? ¿Llega algún momento en el que sí que te detengas a mirarlo con ojos más técnicos o con ojos más del oficio de quien está trabajando con las palabras? Sí.

Hay un proceso de edición, de revisión. Entonces se analiza la estructura, que es muy compleja. Te das cuenta de que esto no tenía que ir aquí. Esta idea se está avanzando a otra que todavía no ha desarrollado. Por lo tanto, tengo que cambiar el orden. Y ahí sí. Entonces, ahí fue cuando me vino muy bien haber hecho un curso de novela. Me enseñaron a estructurar. Y cuando tenía que ir introduciendo la información y qué ideas se han trabajado ya, cuáles no, cuáles tienes que haber introducido previamente, los conectores, cuando vas haciendo avances… Ese era un dato nuevo.

IP: No sabía que habías hecho un taller de novela. ¿Con quién? Pues aquí, en Barcelona. ¿Se puede saber con quién?

GJM: Un centro que se llama Aula de Escritores y lo hice… Ah, sí, en 2009. Y durante todo el curso académico de 2009, lo estudié así. Y ahí, bueno, pues aprendí algunas herramientas. Pero con esto que estamos comentando ahora, mucho la importancia de la escritura. Y eso aparece, sobre todo, en el momento de la edición. Que yo he lanzado aquí las ideas, pero ahora tengo que ver cómo las presento y de qué forma. Y siempre hay muchas capas, ¿no? Entonces, ese momento, como dices, de cómo estoy presentando el material, si realmente lo estoy presentando como un ensayo, es una estructura que sea digerible, aparece en ese segundo momento, que es en el momento de la edición. Yo, cuando planteo un libro, siempre me dejo mínimo un mes y medio, dos meses, para editar. Y modificar, y revisar, y revisar. Mucho guaro por ahí. Todos esos son los borradores. Los borradores.

IP: ¿Cuáles dirías que son para ti los principios más importantes a la hora de escribir tus ensayos? Es decir, ¿para ti qué es lo más importante antes de ponerte a escribir, por ejemplo, el capítulo tal de este libro? O en el libro que, creo que estás trabajando en un libro nuevo, ¿no?, sobre sexo. ¿Cómo te estás organizando ahora que ya le has pillado el tranquillo?, ¿ya tienes un método?

GJM: Yo parto primero de la observación. Con qué problemáticas o con qué situaciones sean problemáticas o no, me encuentro en ese campo concreto. Y planteo una serie de tesis al respecto. Por ejemplo, cuando hice el ciclo de la mormarica, me estaba planteando la tesis de que en estos momentos vivimos varias relaciones a lo largo de nuestro ciclo vital. Y que no estamos preparados para enfocarlo de esa forma.

Necesitaremos un manual que nos dijera cómo enfocar las relaciones como un ciclo. También es verdad que hay una parte de construcción social acerca del amor romántico que todavía sigue afectando mucho y que a muchas personas les hace sentir mal cuando comparan sus relaciones de pareja con un ideal de amor romántico, ¿no? En el ciclo había una serie de tesis que pensaba que eran importantes. Una era esta de los métodos del amor romántico.

Otra era la del ciclo y el aprendizaje. Otra era la de modelos alternativos de pareja. Y parece que esas tesis tenían que ser las que estructurasen cómo iba a estar el libro. Yo estoy fijando el libro en la primera parte donde vamos desmontando los métodos del amor romántico. Luego en un bloque que aborda ese ciclo de cómo las relaciones van pasando por diferentes etapas. A veces se rompen y vuelven a comenzar.

Y un módulo final que lo puse más apartado cuando ya habíamos visto todo lo anterior donde hablaba de otros modelos de relación. Cuando me planteé el QRT en realidad estaba haciendo un tratado contra la homofobia interiorizada en el que además incluía una serie de temas que luego se van desarrollando. Hay como spin-offs del libro sobre amor, sobre sexo.

Hablaré también en el futuro de otras cuestiones como inteligencia emocional. Sí, pero la estructura de ese libro no está tan definida como en el ciclo del amor. En el ciclo del amor síque hay una estructura pero súper definida.

IP: O sea, leerlo es como atravesar un año entero de primavera, verano, otoño, invierno.

GJM: ¿Sabes? Exactamente. Ahí se ve la diferencia porque el Quiérete mucho, maricón, en realidad era primero un texto, un manual sobre la homofobia interiorizada que era empezando primero vamos a entender bien qué es la homosexualidad bien qué es la homofobia, qué secuelas deja la homofobia y después cómo solucionamos esas secuelas o qué herramientas necesitamos.

Por ejemplo, para poder eliminar prejuicios sobre la homosexualidad necesitamos haber entendido bien qué es la homosexualidad. Habla de la homosexualidad en la historia, la naturaleza. Hay una cierta estructura, pero no es la estructura que tiene otro material como puede ser, por ejemplo, este.

En el siguiente libro tampoco está tan estructurado, se le aparece mucho al Quiérete mucho, maricón. Sí, un poco miscelánea. Sí, en realidad es difícil encontrar un hilo conductor de todo.

Habrá una idea principal que es la de somos seres sexuados, tenemos que reconciliarnos con una sexualidad que nos ha arrancado nuestra cultura y cómo vamos a reconciliarnos con esa sexualidad. ¿En qué consiste esa reconciliación? Pero esa tesis luego se puede manifestar de muchas maneras. Hablaremos del sexo en pareja, del sexo en grupo, del sexo en solitario, hablaremos del porno, hablaremos de posturas, hablaremos de qué es la sexualidad. Pero sí que será en torno a un tema que es el sexo que además muchas personas lo van a vivir de forma diferente. Habrá quien sea monógamo y que lo viva sólo de esa monogamia y sólo le interese la parte que tiene que ver con la monogamia y quien no lo sea y a quien le interese también pues hablar de otras cuestiones sexuales como pueden ser las relaciones poliamorosas o pueden ser las relaciones abiertas o las orgías o etc.

IP: En resumen, podríamos decir que uno de los principios fundamentales, al menos para ti a la hora de plantearte un ensayo, entendiendo como un libro entero por ejemplo, es que primero detectas el tema claramente y después elaboras una hipótesis o una tesis sobre ese tema.

O sea, ¿qué voy a decir? ¿Qué es lo que tengo que decir sobre ese tema? ¿Con qué idea tiene que quedarse el lector? Y a partir de ahí sale la estructura, porque tú para plantearte una tesis tienes que hacer capítulos introductorios, desarrollo de la tesis, tesis alternativas y vas trabajando sobre esa idea que es lo que va conduciendo al final todo el hilo narrativo. Entonces, por ejemplo, como decíamos en El ciclo del amor marica, se ve muy claramente. Digamos que hace falta partiendo de allí una posterior organización de la información, muy rollo militar.

¿Cómo haces? Porque cada capítulo en los dos primeros libros sobre todo, el tercero es más relajado, pero en los dos primeros, cada capítulo abordas una batería de cuestiones amplísima. Hay una cantidad de información tan brutal que cualquiera pensaría ¿cómo hace para organizar todo esto? ¿Cómo hace para estructurar las ideas de ese modo?

GJM: Parte del arte de escribir ensayos consiste en eso, en saber organizar la información e hilar las ideas. En realidad no es tan difícil.

Haces una búsqueda en artículos científicos sobre, por ejemplo, el tipo de relaciones o los roles sexuales. ¿Qué sabemos sobre los roles sexuales? Además hacía la broma que cuando empecé con los buscadores académicos ponías top y bottom y salían bosones. O sea, partículas… explicar que el top y bottom hace referencia a gay. Tienes que meter gay por algún lado, porque si no entrabas en servidores que te informaban sobre física cuántica.

Hay artículos que hablan sobre la preferencia y si la preferencia tiene algo que ver con el género. La preferencia y la cultura. El efecto que tiene el posicionamiento en las relaciones sexuales para la transmisión de ITS. Hay un montón de estudios y luego encontrabas que esos estudios entre sí coincidían con determinados temas. Estos 5 abordan el género. Estos 10 abordan el tema de la transmisión. Efectivamente, hay áreas temáticas en las que se relacionan.

Y al final es fácil exponer… Por ejemplo, ¿cómo influye el género? Encuentro que en la cultura latina se está influyendo. Voy a hacer un paper. Mi editora, la que me revisa, hay una editora independiente de la editorial, que me revisa el texto.

PI: Se nota que has escrito muchos papers y que estás muy acostumbrado a escribir papers porque a veces el lenguaje se te va al paper. ¿Dónde estudiaste, Gabriel?

GJM: Yo hice la carrera en la UNED. La Universidad Nacional de Distancia en la sede de Cádiz. Y luego hice el doctorado en Granada. No llegué a presentar tesis doctoral porque me replanteé mi vida.

IP: La preparación se nota a la hora de preparar un texto de manera específica.

GJM: Para mí es muy fácil. Estoy muy acostumbrado a hacer work-out de bases de datos, estructura de métodos de información, encontrar qué dicen unos, otros si se contradicen, si no, si estos estilos son complementarios a los otros… Hay todo un proceso durante años que conduce a, primero, saber buscar bien, saber organizar bien la información y saber hacer un buen informe acerca de eso que has encontrado. Entonces, adicional al tener claro sobre qué vas a decir y saber organizar la información, también hay que saber procesarla.

No basta solo con tener la información bien organizadita en carpetas. Hay que saber procesarla. Y ahí es donde entra tu personalidad creativa y esa perspectiva única que tienes para abordar la información. Hay mucha práctica. Yo he trabajado con muchísimo más de mil y pico hombres diferentes y ya tienes una idea, después de tanto, de tanta práctica, tienes una idea de qué temas realmente les preocupan a los hombres gays. Yo tengo, como digamos, el trabajo de campo, la muestra, muy amplia y yo sé lo que va a preocupar a la gente porque ya me la han propuesto en consulta un montón de veces, en consulta, en los talleres, en todo mi trabajo.

Entonces, organizar la información teniendo en cuenta qué temas son prioritarios para la mayoría de mi comunidad me resulta sencillo porque es que es lo mismo. Claro. Es que te los van y te los cuentan todos.

IP: Claro. Todos los secretos, mariquita, te los sabes tú.

GJM: No te puedes ni imaginar las cosas que yo les digo. Esto va a mi libro, que lo sepas. Vale, pero pon que me llamo Arturo. Vale, te pongo Arturo. Pero esto va a mi libro.

IP: Ahora te quería yo preguntar sobre eso, porque se nota que en tus libros estás tú. Está Gabriel J. Martín. ¿Sabes? Todo el rato te percibes. Háblame de cómo haces que tu vida personal se convierta, tu vida personal en todos los planos, porque no solo es en el plano profesional, que es el más importante, sin duda, pero yo ahí te veo presente de manera transversal. ¿Cómo es esa transformación, esa ir de la vida personal al texto?

GJM: Los psicólogos, cuando vemos que es pertinente, compartimos con las personas que trabajamos, aspectos de nuestra vida que pensamos que pueden ser relevantes para ellos. Mira, pues esto a mí también me pasó, yo me encontré en esa situación, no sé, le puede ocurrir a cualquiera.

Entonces ese para trabajar el vínculo, precisamente parece que es algo que surge de forma natural también, ¿cierto? Porque cuando pasas muchas horas de conversación con alguien, el vínculo va surgiendo. Entonces, a veces, compartes partes de tu vida con ese otro ser humano que está ahí abriéndote su corazón y ayudas, cuando compartes con él, ayudas a que la persona se sienta más acogida, más comprendida, más empatizada, ¿no? Luego, claro, como te decía, son muchas horas de vuelo, entonces es imposible que mi trabajo, sobre todo algo que tiene en lo que estoy tantas horas, es imposible que no aparezca algo de mi experiencia personal e incluso, ya no solo profesional, sino historias que me han ocurrido a mí. Yo leo casos en los que he contado cosas mías, que también te digo la verdad.

Cuentas lo que tú quieres decir. Hago la broma, digo cualquiera que me siga por Instagram, que por favor me diga cómo es la cara de cualquiera de mis novios o de mis amantes. Nadie me lo puede decir. Sale lo que tú quieres que salga. De momento, en un libro cuentas que has tenido una aventura con no sé quién que llegó y que era tu ideal y que al final resulta que no sabés decirle que no y terminaste follando con él, que lo pasaste muy bien. Es una manera también de decir oye, que estas cosas me pasan a mí también.

Y que son humanas y son naturales. Y que si un día estás follando con un tío y te das cuenta que se ha quitado el condón, pues yo también me estaba un día a cuatro patas y el tío se ha quitado el condón. ¿Por qué? Porque todos nos ponemos a cuatro patas. De repente el tío que está escribiendo el libro, que es el autor, que se supone que es una autoridad en la materia, te dice mira, aquí está la mayor autoridad sobre lo que tú quieras, pon el culo. Porque está bien poner el culo que se pasa muy bien. Entonces, ese empatía y es que rompes las barreras tradicionales, ¿sabes? Y eso consigue, o sea, en un ensayo que no fuera de corte psicológico autoayuda, ya sería bastante guay y bastante impactante.Pero es que además es un perfil del libro en el que la gente que está leyendo lo que quiere es adquirir información que le ayude a enfrentar esas realidades. Y no sólo ver que a otros le sucede, sino a la autoridad que te lo está sabiendo explicar, que te lo está sabiendo poner allí de frente. Pero también a él le ha pasado.

IP: Es que eso es romper esa barrera por completo y decir ¡Ostras! Y me parece súper valioso. Y además muy de agradecerse, muy valiente. Y quizás esa sea una de las razones por las que consigues que tus lectores conecten también, ¿no? Creo que es también parte de activismo.

GJM: Es decir, si yo estoy afirmando en mi libro que nadie tiene que avergonzarse de comerse una polla, nadie tiene que decir que se las comen. Soy yo. Claro. Porque si no sería profundamente hipócrita. Es decir, no, no, está muy bien que tú digas que te gusta que te den por el culo. Y a ti, bueno, yo de esas cosas… Yo no hablo, claro. A mí claro que me gusta que me den por el culo. Por supuesto que sí. Se trata de decir ser consecuente al fin y al cabo con tu mensaje.

IP: Oye, ¿de dónde te viene ese sentido del humo? ¿Quién crees que te ayudó a aprenderlo, si es que se puede aprender?

GJM: Esto mío es muy gaditano.

IP: Sí, ¿no? Muy andaluz, eso.

GJM: Yo soy nacido en Cádiz, de familia granadina. Además, siempre hago la broma. Tengo siete apellidos granadinos y uno sevillano. Hay un día, en mi árbol genealógico, que mi abuelo José, que era sevillano, que bailaba muy bien sevillana, me dicen. Yo soy un pato. No sé bailar nada. Pero bueno. Entonces, los andaluces tenemos una cierta fama de ser muy chistosos. Cosa que no es cierta porque solamente determinados sectores de Andalucía y tal y cual, ¿no? Pero en Cádiz, especialmente Cádiz, que el sentido del humor es un valor cultural, donde no solo los carnavales, la fiesta máxima, donde la gente saca todo su ingenio, toda su creatividad para hacer bromas con las compases, las chirigotas, los coros, la gente sale disfrazada. Pero además de una forma muy divertida, muy creativa, que hace los concursos de canciones irónicas. Nosotros, el sentido del humor, el hacer guasa, para nosotros es un valor, insisto, un valor cultural es muy importante. Una reunión de amigos en las que no riamos es rara. No se dá. Cádiz es una ciudad muy golpeada por el desempleo, por la falta de medios, donde la gente tiene que sobrevivir. Y el sentido del humor, al fin y al cabo, es una herramienta también de inteligencia emocional, porque le quita hierro a los problemas, hace que seamos capaces de abordarlos, porque al hacernos un poquito más chiquititos, ya no son más grandes que nosotros, entonces lospodemos abordar. Y ese es tener sentido del humor como filosofía de vida, como forma de entender que hay desgracias mucho más grandes, que al final comemos todos los días, que tampoco es para tanto, que no se nos muere un hijo en brazos, ese tipo de cosas, nos ayuda mucho llevar adelante el día a día. Así que provengo de una ciudad donde ser chistoso, tener sentido del humor, es un valor.

Y a mí me criaron en eso, con lo cual luego, pues, ¿qué ocurre? Que además, con la práctica profesional, cuando ves que es una herramienta, que funciona, que tienes a una persona que la acaban de diagnosticar de VIH, que está hecha una puta mierda, que no sabe qué va a hacer de su vida, que tiene todos los miedos, que cómo se lo dice a un novio, no sé qué, empiezas a trabajar con él y a ayudarle a desarrollar su sentido del humor, y llega un momento en que empieza a reírse. Eso es maravilloso. Porque de verdad cuando dices, ahora la persona está empoderada, ahora la persona está por encima de sus circunstancias y ahora puede trabajar sobre ellas.

Es algo también muy entrenado, el sentido del humor es algo muy entrenado. Yo creo que la vida, y además de verdad, porque es una vida muy complicada y creo que la vida que se va a tomar será con sentido del humor, porque, primero, porque si no es imposible de vivirla, y segundo, porque es la única forma que tenemos para convertir los problemas en tremendos y grandes, en asuntos que sí podemos abordar. Chico, y además, que mira, que hay que intentar vivir con una sonrisa.

IP: Pues desde luego, ejemplo bueno nos das. A mí me hace mucha gracia, porque esto me hace pensar, como tienes que explicar tu propia ironía en los libros, y es algo que primero me río por la ironía, y luego me río de que tenga que explicar la ironía, porque digo, pero ¿qué persona es tan incapaz de no entender la gracia? Y pienso… Claro, hay como un juego en varios niveles.

Primero está la broma, que la entiende todo el mundo, y luego está la retranca con la que tú no la has entendido, ¿verdad, cariño? Vale, te lo voy a explicar. Uy, pero es que llegar a ese límite, digo, pienso yo, ¿pero cómo puede ser que de verdad la gente se lo tome en serio? O sea, que piense que estás hablando en serio cuando es una evidente broma, ¿no?

GJM: No, es increíble, la gente piensa en las redes sociales, yo suelo decir, lo bueno de las redes sociales es que todo el mundo está en ellas, o que todo el mundo puede entrar en ellas. Lo malo de las redes sociales es que todo el mundo puede entrar en ellas. Entonces, al final, te encuentras con personas sin filtro, sin preparación, sin capacidad para darse cuenta de que estás siendo sarcástico, que es una forma también de expresarte. Y a veces hay que explicarse, sobre todo en el mundo LGTB es curioso los debates que existen tan encendidos, y personas que le falta esa capacidad para ver cuando alguien está siendo simplemente sarcástico. Y eso habla mucho de los ofendiditos en redes sociales. Y ciertamente hay muchos, y leyendo libros hay muchos. Yo estoy teniendo bastante suerte y la gente me está leyendo con mucha calma, y muy bien, ¿no? Hay poca gente, y si alguna vez he recibido alguna crítica, ha sido una crítica muy constructiva. Imagino que igual, como ven, que ya les voy avisando de ojito conmigo, que te respondo. La verdad que están siendo muy amables, ¿no? Y alguna ha habido, sobre todo en Youtube, Youtube es espectacular, la gente va colgando barbaridades. En Youtube sí que bloqueo a muchísima gente porque tengo la norma esta, o sea, actores lleguen homófobos a decir que somos todos unos enfermos, no sé qué, no voy a discutir contigo, tú tienes un problema, aunque tú no lo sepas, tú lo tienes y yo no voy a perder mi tiempo educándote a ti, sino a mis padres. Que la vida se encargue, borro, bloqueo, y se acabó, ¿no? Pero existen personas muy complicadas, y lo peor de todo es que no tienen la mayor pretensión de solucionarse lo que les ocurre porque creen que están bien.

IP: ¿Y también has tenido lectores homófobos? O sea, ¿te han escrito lectores en plan, pero cómo se te ocurre publicar esto?

GJM: Alguno ha habido, sobre todo en la publicación del libro.

El primero. Lo que pasa es que también está explicado, de hecho hay un capítulo en el que digo por qué utilizo esta palabra, ¿no? La contrasolapa también se explica. Para que la gente, cuando lo abra, diga, bueno, ya sabemos de qué va, ¿no? O sea, esta es una expresión que viene utilizando hace tiempo atrás y todo aquello. Dentro de la comunidad gay hay mucha gente que lo utiliza y sabe, entiende perfectamente esta marca de complicidad entre nosotros.

IP: ¿Es nuestro argot? ¿Hemos resignificado la palabra?

GJM: Lo que sí me he encontrado con los que están en proceso de aceptación y para los que la palabra todavía es difícil, que me dicen, yo el libro lo he llevado forrado. La palabra no me gusta. La palabra no me gusta. El contenido está muy bien. Ya te gustará, no te preocupes. Ya te acostumbrará. Mi amigo Ángel siempre dice, esta es la prueba de la homofobia interiorizada. El que utiliza la palabra maricón como marca de complicidad, se ha quitado mucha homofobia interiorizada y encima todavía la tiene ahí que le pica, le cuesta usarla y es comprensible. Yo también he pasado por ahí. Yo creo que todos pasamos por ahí.

IP: Mira, a mí me habría encantado poder salir del armario leyendo tu libro porque creo que el acompañamiento que consigues dar a los lectores es único y es bastante novedoso porque aunque ya existían muchos libros en esa materia y mira que me he leído unos cuantos porque yo he necesitado, yo no tuve apoyos. O sea, yo fui de esos chavales que tuvieron que dar el paso absolutamente solos y se anclaban en los libros para entenderse y encontrar respuestas. Tuve suerte porque no es que no encontrará buenos libros, de hecho en México te sonará seguro. Una terapeuta, sexóloga se llama Rina Reisenfeld y escribió un libro preciosísimo que se llama Papá, Mamá, soy gay, que lo tengo yo en los top porque gracias a ese libro mi vida cambió totalmente y no le estoy echando nada en contra, o sea, ese libro me fascina. Sin embargo, creoque tú consigues dar un paso más allá, que tú consigues ir incluso más cerca de la persona que está viviendo esa dificultad, que está viviendo esa realidad y hay que agradecértelo, desde luego. Es una experiencia muy tremenda la de salir del armario y yo fui uno de ellos, de esos que forraban los libros. Ese libro de Rina yo me lo llevaba forrado porque no era capaz de…

GJM: Hace diez años no me hubiera comprado mi libro, lo tengo clarísimo, a no ser que alguien me lo hubiera recomendado muchísimo. Pero también tengo muy claro para quién escribo.

IP: Claro.

GJM: Como cuando hicimos el Sobrevivir al ambiente, y teníamos muy claro para quién es, el tipo de público al que va dirigido. Mi público es el gay que está asumido en el proceso de asunción. Yo tengo muy difícil que me vaya a leer un señor que tenga doble vida, que tenga una mujer y cuatro hijos y de vez en cuando vaya a una sauna. Si algún día me encuentra y me lee, me parece perfecto, pero no es mi público de entrada.

IP: Claro, claro.

GJM: Escribo para mi comunidad, la de gays que se están asumiendo, que son visibles o que lo están intentando. Y ese es mi público y con los códigos que utilizan ellos, escribo yo y con la cercanía a ellas, porque soy miembro de esa comunidad, con eso escribo.

IP: ¿Cómo van los libros? Desde que empezaste a publicar hasta ahora que tienes el tercero, ¿cómo va?

GJM: El Quiérete mucho, maricón ha sido un bombazo. Sigue vendiéndose muchísimo. De lo más vendido en los últimos años en el sector LGBTIQ+. Nadie ha vendido más que yo en esto.

IP: ¡Ole, ole, ole! ¡Felicidades! Te lo mereces. Y El ciclo del amor marica, ¿está bien? ¿No se vende tanto?

GJM:Es que El ciclo…, perdona que te interrumpa un momento, es un libro maduro. Para gente madura, gente capaz de enfrentarse al amor con una perspectiva súper renovada, porque tenemos la cabeza muy anquilosada en la perspectiva del amor. Entonces, Quiérete mucho… yo lo pondría en Mariquitas 1, y El ciclo de amor… lo pondría en Mariquitas 2, nivel avanzado.

Y también es verdad que todavía me estoy encontrando muchísima gente que se está leyendo ahora el primero, que yo todavía me alucino. Porque salió en 2016.

IP: Ese libro no va a dejar de ser leído, Gabriel. Te lo digo yo. Durante muchísimos años; probablemente sigas escribiendo libros y dejes de escribir libros y ese libro va a seguir vendiendo. Eso va a ser así.

GJM: Ojalá que sí, ojalá que sí. Pero esto que te decía, entonces, cuando ya se han leído el primero, entonces ya van a El ciclo del amor marica o pasan a Sobrevivir…, que es más delgadito y tal. O sea que la cosa va funcionando, se está vendiendo muy bien.

IP: Mola, mola, ¿no? ¿Tú te veías escribiendo desde siempre? O sea, ¿esto formaba parte de tu proyecto de vida?

GJM: Curiosamente, sí. Pero nunca pensé que fuera a ocurrir. Siempre me gustó. Además, yo utilizaba la escritura como medio de expresión, pues cuando no puedes hablar con nadie de lo que te ocurre, pues lo escribes. Y era mucho escribir textos, escribir poemas.

IP: De ahí que estudiarás el taller de novela y tal. ¿Alguna vez has escrito literatura?

GJM: Empecé a escribir en un blog con unas cuatro, tres, cuatro escenas y poca cosa más, pero lo dejé muy aparcado. Y luego ya empecé a escribir estos textos que a principio eran artículos pequeñitos en revistas del ambiente. Y luego ya vinieron por el blog y finalmente los libros.

Pero sí que no sé, quizá algún día… no novelas, pero contar alguna historia más cercana a mí, más personal.

IP: ¡Guau! Eso sería muy guay. ¿Te gustaría hacerlo alguna vez?

GJM: Sí, como proyecto me gusta. No sé cuándo podría ser, pero quizá dentro de unos años me anime y escriba y cuente lo que es bueno. Ahora hablaré de mí, contaré mi historia.

IP: ¡Qué bien! Oye, pues eso sería muy interesante. Desde luego aquí ya tendrías un lector.

GJM: Pues ya iría pensando si eso ocurre dentro de unos cuantos años. Decía, sí que me veía escribiendo, me gustaba escribir y tal. Yo no me terminé de creer que era escritor… Cuando la gente decía: «el psicólogo y escritor», me costaba. A partir del cuarto proyecto, dije: «¡Ah, pues sí! ¡Es verdad que soy escritor!»

IP: O sea, te tuvo que llegar

GJM: ¡Sí, sí! ¡Sí, sí! A mi madre, que ya es mayor, decía, pues ahora sí que es verdad que soy escritor, mamá. ¡Es verdad! Ya no puedo decir lo contrario. Ahora me lo voy a tener que creer.

IP: ¡Qué barbaridad! Tenemos una cantidad de prejuicios sobre el oficio, pero hevis, ¿eh?

GJM: Tampoco quería incurrir en esa prepotencia de… ¡He sacado un libro! ¡Ya soy escritor! Bueno, ha sacado un libro, ha puesto el libro en el mercado, que eso, aunque cuesta, pero se puede hacer. Pero ser escritor es otra cosa. Ser escritor es…

IP ¿Lo que estás haciendo tú? Tener un proyecto de obra en conjunto, que vayas haciendo una serie de textos, que vas sacando libros que van respondiendo a diferentes partes de esa obra, que hay una continuidad, que…

GJM: Eso ya es otra película. De repente dices, coño, pues en eso me estoy convirtiendo, ¿no? Casi ya vamos a empezar con la biblioteca Gable J. Martín, no sé cuándo… Pero, hombre, pues ahí sí. A eso sí lo entiendo yo como un escritor, no como a que ha sacado un libro.

IP: Pero, a ver, me estás diciendo que cuando escribiste Quiérete mucho, maricón, ¿no pensabas desde entonces a futuro, como proyecto de vida, que esto podría sucederte, que esto era algo que querías para ti? Cuando…

GJM: No, no. Pensaba, evidentemente. Una cosa es el deseo y otra cosa es lo que tú crees que puede suceder. Contanto con la realidad. Como deseo, evidentemente. Me encantaba eso de sacar libros y tener esa faceta de escritor y… Para mí, como que alguien sea escritor es como lo máximo, ¿no? Para mí tiene mucho nombre. Entonces, saqué un libro, pero era sólo un libro. Igual que está el One Hit Wonders. ¿No? No te emociones. No vaya a ser que haya sido tu golpe de suerte. Y al final, ni escritor ni nada. Salió el segundo, que sí que sabemos que va a haber dos libros. A ver cómo funciona. Llegó el tercero y tenemos el cuarto en perspectiva. Entonces dije, vale, ahora sí. Ahora hay una carrera. Una carrera y una responsabilidad. Oye, pues eres un escritor. La gente te sigue porque esperan de ti algo y tienes que dárselo. Tienes que esforzarte por dárselo. Y ahí sí. Fue cuando yo empecé a creerme la verdad. Cuando firmamos el contrato del tercero y sabía que había un cuarto. Dije, aquí ya hay una carrera. Esto no es, saqué un libro un día. Hay dos en la calle, un tercero que viene, el cuarto que está en proyecto, quizá haya quinto.

Cuando me preguntan a qué me dedico, digo que soy psicólogo y escritor. Porque tengo otros libros en la calle ya. Ya son cuatro. Ya son cuatro. Como ya son cuatro ya estoy autorizado. Sí, también te siento moralmente autorizado a dar el adjetivo escritor, para referirme a mí.

IP: Hijo mío, pero si tú eres ya escritor desde antes de ponerte a escribir, si eso ya lo traes en las venas. ¿No te decía tu editora que se notaba que escribías un montón?

GJM: Sí, sí, sí.

IP: Antes de publicar tú ya eras escritor. Lo que pasa es que no habías publicado y no lo habías petado tanto como ahora. Oye, querido, yo estoy feliz de charlar contigo. No te quiero quitar mucho más el tiempo. Ha sido un placer, de verdad.

GJM: A mí también, de verdad.

IP: Para cerrar la entrevista, ¿qué le recomendarías a la gente que quiere aterrizar en el ensayo? Mira, yo he tenido muchosalumnos que se dedican a áreas distintas. Tú estás en la psicología, pero ellos son empresarios o son nutriólogos o son cosas distintas, profesiones diferentes. Y de pronto se les ocurren ideas para las cuales escribir libros. ¿Qué les dirías a ellos? ¿Qué consejos te atreverías a darles, ya que tienes tú esa experiencia escribiendo unos cuantos ensayos? Tres, al menos, de corte así, hiperrigurosos, y uno en plan creativo o lúdico.

GJM: Pues les diría que fueran muy humildes. Porque, grandes ideas, todos tenemos y todos pensamos que lo que nos pasa por la cabeza merece un libro. Pero luego sales y a lo mejor no es tan buena la idea. Es muy importante que sean humildes, que se dejen leer y aconsejar por los demás y que permitan que el público también les proporcione un feedback acerca de lo que están diciendo, si merece la pena o no merece la pena, si es tan importante o no es tan importante.

Yo creo que es curioso porque los escritores por un lado tienen que tener un punto de ego de saber quién es uno y lo que esperan de uno y esa responsabilidad de dar a los demás lo mejor de lo mismo, creyéndote quién eres y por otro lado la humildad de entender que no eres el mejor del mundo entero, que tus ideas no son brillantísimas, que pueden estar muy bien pero que tienes que tener sobre todo mucho respeto a lo que hacen los demás, humildad por tanto contigo mismo y a mí me gusta mucho el concepto de tener oficio. No es soy una estrella de la literatura, voy a ser un máximo oficio. Me gusta lo que hago, escribo, leo, reviso, edito, comparto, intento crear buenos momentos a los demás cuando me están leyendo eso es una cosa diferente. Entonces si alguien tiene humildad y procura trabajarse el oficio, puede que le vaya bien. Ahora que estás hablando de esto, ¿tú te curtiste esa humildad con tu blog? O sea, ese acercamiento y ese feedback del que me hablas antes de llegar al libro, porque yo sé que antes del libro tú publicabas mucho en tu blog.

IP: ¿Así te diste cuenta de la relevancia de los temas que tratabas y de la perspectiva y tal?

GJM: Y sobre todo, oyendo mucho a la gente que te lee. Oyéndolos, leyéndolos, que te opinen, que te digan, que te revisen, que les parecen, con qué cosas no están de acuerdo, que verían de forma distinta y todo eso. Oír a la gente. El que escribe quiere comunicar, pero no puedes pretender un monólogo. Llegas a los demás cuando estás dialogando con ellos. Y para dialogar con ellos, que menos que saber que les interesa. O que haberles permitido previamente darte un feedback de qué consideran ellos que es importante o cómo están bien dichas las cosas. Si no tienes eso, si tú te crees que estás ahí en tu podio de qué maravilloso soy, qué ideas tan estupendas tengo, nos vamos a reír un rato deesta persona. Pero no. El que comunica bien es porque dialoga, no porque hace monólogos. Monólogos están guays con una cerveza y un humorista con un micro que te vaya haciendo el monólogo. Si no, pues le interesará mucho a esa señora o a esa señora, pero no comunica.

IP: Te agradezco un montón, Gabriel. Ha sido un placer. Muchas gracias.

GJM: Genial, genial. Te mando un beso. Un placer gigantesco. Y quiérete mucho, maricón.

IP: Hasta luego y escribe, que la vida son dos días y en una hay bloqueo.

GJM: Lo haré, lo haré.

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