Ya todo está contado. Esta es una realidad difícil de aceptar, pero muy cierta. Es fácil ponerse a escribir y terminar contando las historias que ya se han contado cientos de veces. Lo que podemos hacer, viviendo en un mundo hipernarrado, es buscar formas de reciclar mitos para volverlos atractivos y producir que la experiencia de leerlos nos siga produciendo deleite.

Ponte las gafas y prepárate algo de picar, hoy traigo al taller un cuento que tú has puesto en mis manos para someterlo a análisis y reescritura. Aprenderás los beneficios de la precisión en el uso del lenguaje y te enfrentarás a un caso exitoso de reciclaje narrativo. ¿Preparado?