Euphoria se ha convertido ya en la mejor serie sobre adolescentes que he visto en toda mi vida. Es una obra maestra de la narrativa audiovisual, una mezcla deliciosa de talentos multidisciplinares. Es real, no realista. Es meta, es rompedora, tiene personajes grandiosos, las actuaciones son de diez y trata tropecientos temas de actualidad que son tremendamente complejos, de una forma aparentemente tan sencilla, que permite al espectador adentrarse en la reflexión de las diversas problemáticas que enfrentan los adolescentes del siglo XXI.

Hace tiempo uno de mis alumnos, intentando comprender el concepto de hecho único en el cuento, me preguntó cuál era el hecho único en algunos cuentos famosos. Su pregunta me inspiró y me di a la tarea de releer algunos de los cuentos más importantes de la historia del género, así como algunos cuentos escritos por autores y autoras contemporáneos, cuya calidad y excelencia me animó a trabajar con ellos. Si tú tampoco has comprendido a qué se refieren los teóricos cuando hablan del hecho único, aquí te traigo, peladito y a la boca, el hecho único de doce grandes cuentos.

Nadie como tú
que cuidaba de nosotros,
Que anteponía nuestros sentimientos a los tuyos,
que se quitaba la comida de la boca para dárnosla,
que nos mantuvo lejos del dolor y del sufrimiento. 
Daría lo que fuera por sentir tus brazos rodeándome. 
Tus manos acariciándome. 
Nadie como tú.