Leí la novela Tres maneras de inducir un coma De Alba Carballal y pienso que podría interesarte por varios motivos: 1) es como si Almodóvar, Eduardo Mendoza y Eduardo Mendicutti hubieran tenido un bebé, 2) tiene un sentido del humor difícil de encontrar en España: ácido e irónico, 3) es una parodia de la picaresca española que se mezcla descaradamente con la novela policíaca y la comedia negra, 4) la escribió una gallega nacida en 1992, 5) es una de las pocas obras literarias que yo conozca en la que un personaje principal es una transexual en plena transición y, aunque es una persona horrible, vive su transexualidad con orgullo; y 6) la historia te ayudará a comprender si tú eres una persona que lleva las riendas de su vida o se abandona al fracaso.

Hace unas semanas recibí un correo electrónico que me puso de muy buen humor. Yo tengo unas mañanas muy chungas, pero cuando leí este email se me arregló el cuerpo enseguida. Resulta que al menos uno (que yo tenga constancia), de los más de 3 mil suscriptores de este canal ha sido lo suficientemente atento, astuto, disciplinado e inteligente, como para exprimir hasta la última gota de conocimientos sobre creación literaria que he compartido en YouTube desde 2017. Y el resultado es maravilloso.

El vampiro de la colonia Roma llegó a mis manos por primera vez cuando yo acababa de cumplir 18 años y recién había salido del armario. Si no recuerdo mal, Fernando Ibarra, un colega de la universidad que ahora es mi amigo y de quien por cierto tuve un crush (que nadie se entere), me habló del libro y sembró en mí la curiosidad. En ese momento la obra ya había conseguido convertirse en la novela gay más famosa de México y llevaba siéndolo muchos años, pero yo estaba a punto de descubrir por qué.