Normalmente a mis alumnos de iniciación les cuesta soltarse en el arte de la invención. Se bloquean con facilidad cuando se trata de suceder, uno detrás de otro, hechos que compongan una historia. Es un problema común que también tiene una solución común. Yo siempre he pensado que si no puedes inventar sucesos consecutivos porque sientes que se te acaban las ideas, entonces no te esfuerces por imaginarlos, sólo recuérdalos y escríbelos. Por eso hoy te propongo hacer una práctica de escritura que te invita a convertir tus recuerdos en una historia.

Si sabes contar una historia en unas cuantas líneas, podrás contarla también en trescientas páginas. Una de las habilidades que necesita cualquier escritor es saber resumir al máximo lo que cuenta la historia que pretende convertir en una obra de arte literaria. A muchos de mis alumnos esto les resulta muy difícil, a pesar de que no sea extraño encontrar una sinopsis detrás de cualquier libro o ver el trailer de una película para decidir si queremos verla o no. Los resúmenes extremos en creación literaria son muy necesarios, así que te voy a poner a practicarlos.

Todos los alumnos que han pasado por mi aula, más temprano que tarde, manifiestan preocuparse porque no tienen aún el hábito de escribir a menudo, lo que va en contra de sus planes y sueños de convertirse en escritores o escritoras. De modo que el ejercicio que te propongo hoy busca que puedas crearte el hábito de escribir. Realiza este ejercicio de escritura y rompe de una vez por todas con esa desidia que te impide ponerte las pilas.