Me he propuesto compartirme un poquito más, justo allí donde probablemente quieres conocerme: durante clase. A muchos de mis alumnos les cuesta ir más allá del simple me gusta o no me gusta. Durante esta sesión me valí de una experiencia de interpretación que tuve un día en casa, mirando un cuadro. Usé esta experiencia para explicar cómo la mirada personal y subjetiva es para el artista una herramienta para la construcción del discurso. Hablo de la importancia de tener una mirada propia y de cómo esa mirada nos lleva a tener algo que decir, para luego convertirlo en literatura.