Todo proceso creativo consta de tres etapas fundamentales: el proyecto, la búsqueda y la evaluación. El proyecto literario es la fase inicial donde una simple anécdota o idea vaga se convierte en una visión clara de lo que quiero lograr. Este es el momento de definir la dirección y los objetivos de mi obra, permitiendo que mi inteligencia se transforme de rutinaria a creadora. Inspirándome en autores como Gabriel García Márquez, quien convirtió la impresión de un evento histórico en la novela «El otoño del patriarca», reconozco la importancia de este primer paso para dar vida a una obra literaria significativa.

Sigue siendo común que no se conozcan las diferencias entre los estudios literarios y la creación literaria. Muchas veces me han preguntado a qué me dedico y, después de extrañarse en silencio, responden lacónicos: «Literatura, ¿no?» Según el humor con que me haya despertado ese día, me detengo a explicar, o no, las diferencias. Pero, aunque sería agradable vivir en un mundo que entiende qué coño es la creación literaria, lo peor es cuando los mismos alumnos, inquietos y curiosos, aunque bastante perdidos, me dicen que quieren estudiar literatura porque se quieren dedicar a escribir ficción. Y no les falta algo de razón, pero les sobra ignorancia… Para que sepas qué deberías estudiar, si quieres dedicarte a escribir ficción, vengo a explicarte qué es la creación literaria… otra vez.

Te propongo un desafío emocionante: escribir el borrador de tu libro en solo 30 días. Organiza tu agenda, dedica tiempo diario a la escritura y sigue una disciplina constante para transformar esas ideas que has postergado en una obra tangible. Este reto te ayudará a superar la procrastinación y a establecer un hábito de escritura productivo. Al finalizar el mes, tendrás en tus manos el primer borrador de tu libro, listo para ser pulido y llevado al siguiente nivel. No dejes pasar esta oportunidad de convertirte en el escritor que siempre has querido ser.