Raúl: Desde que volví de Sevilla no he dejado de pensarte. De hecho, tu imagen no me abandona desde la noche en que te vi llegar a la estación de tren, montado en esa bicicleta deportiva que parecía más un blanco corcel vestido de luz. Tal vez te parezca ridícula, pasada de cursi, la referencia […]

Gustavo: Aunque ya no te pienso con tanta vehemencia como lo hice en su momento, no logro evitar sentirte colado en una especie de nostalgia. Mis amigos me preguntan cómo he despertado esta mañana: ¿sintiéndome al menos relajado?, ¿quizá enfadado y, por eso «convenientemente» lejos de necesitarte? No sé. Les noté cierta paz cuando contesté: […]

Gustavo: Ahora que deja de dolerme tu silencio y aprendo a callar, te siento con mayor intensidad. Ayer, como nunca, me adentré en tu mundo, ¡qué felicidad! Volvimos a hacer el amor… te percibí más entregado, escondías menos lo brillante de tu alma: tus movimientos sublimes y deliciosos me dejaron, otra vez, satisfecho, pleno. ¡Ay, […]

Gustavo: Te envío un soplo de viento, una caricia tibia, un beso tronado, una mirada apagada, un movimiento lento. Siente con tus dedos mi corazón en plena reforma. Te envío mi cariño, mis oídos y mis ojos. Mi tranquilidad, la paz que tanto me hacía falta y ahora encontré gracias a ti. Nunca he cambiado […]