Análisis a “Hansel y Gretel”

Análisis a “Hansel y Gretel”
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El caso es que yo tenía pendiente la inauguración de una sección más en mi canal: la tallereada, en la que haré análisis a algunas obras escritas por grandes autores, así como algunas obras escritas por mis alumnos. Y a colación de un comentario sin responder que uno de mis seguidores dejó en el canal, decidí abrir esta nueva sección realizando un análisis al cuento “Hansel y Gretel”, de los Hermanos Grimm, un cuento clásico que probablemente te leyeron cuando eras pequeño y que no puedo dejar de analizar porque el mundo necesita un análisis como el que estoy a punto de hacer.  O no, pero igual me vengo arriba. En esta nueva sección, lo que haré es destripar una obra. ¿Le sacamos las tripas juntos?

Resumen de “Hansel y Gretel”

Les hago un resumen, ¿vale? Si quieren leer el cuento entero pueden hacerlo al final de este post. 🔽

“Hansel y Gretel” cuenta la historia de una familia en la que el padre volvió a casarse después del fallecimiento de su esposa, con la que tuvo dos hijos: Hansel y Gretel. Dicha familia se ve en aprietos para sobrevivir debido a las hambrunas que aquejan la región. La nueva mujer del padre de Hansel y Gretel es horrible y desalmada. Cuando aprieta la hambruna sugiere a su marido llevar a los niños al bosque y dejarlos allí a su suerte. La primera vez que lo hacen, Hansel consigue que él y su hermana vuelvan a casa porque escucha a su padre y a su madrastra hablar sobre esto, lo que le permite prevenirse. Pero la segunda vez ya no pueden volver, porque la estrategia empleada por Hansel deja de funcionar. Primero usó piedras blancas que fue dejando por el camino y luego migas de pan que fueron devoradas por las aves. De modo que Hansel y Gretel terminan perdidos hasta que dan con una casa de caramelo, que sin duda piensan comerse, pues tienen hambre; y en la que una bruja los atrapa para comérselos. Ya atrapados, la bruja decide engordar a Hansel, a quien encierra en una jaula, porque está muy flaco. Pone a Gretel a alimentarlo. Pasan unos días en los que Hansel come, pero engañan a la bruja haciéndole creer que sigue flaco, porque en lugar de tocar las manos del niño, toca un hesito de pollo. Esta estrategia es puesta en marcha por iniciativa de Gretel. Harta, la bruja decide comerse al niño tal como está y enciende el horno. Pide a Gretel que se meta dentro para verificar que está caliente, pero la niña le responde que no sabe hacerlo. La bruja, desesperada, decide mostrar a Gretel cómo se hace y entonces Gretel aprovecha para empujar a la bruja dentro del horno, donde se muere quemada. Entonces Gretel saca a su hermano de la jaula, juntos roban las joyas de la bruja y salen de la casa de caramelo para adentrarse en el bosque y buscar el camino de vuelta a casa, hasta que la encuentran. Los recibe el padre con arrepentimiento y agradecido porque hubieran vuelto. Les informa que la madrastra ha muerto y que nunca más volverá a lastimarlos. Entonces los niños sacan de los bolsillos las joyas y se las dan al padre, lo que le permite nunca más padecer necesidad alguna.

Sobre lo personajes

Todos los personajes de este cuento se comportan de un modo irracional que no obedece al principio de causalidad. Teniendo esto en consideración, hablemos de cada uno de los personajes:

El padre

de estos niños tiene que ser muy tonto para dejarse convencer de abandonarlos. Yo imagino que debe estar idiotizado por la nueva mujer, si no en un sentido emocional y psicológico, sí en un sentido bioquímico o mágico. Ningún padre, en su sano juicio, acepta hacer algo así.

Al final de la historia sabemos que el padre recupera la cordura, aunque no sabemos por qué. Lo que me da bastante coraje, porque la figura masculina se queda indemne, a pesar de sus equivocaciones. Algo muy típico del imaginario social machista. Lo único que sabemos es que está arrepentido y que asegura a sus hijos que la madrastra está muerta y no volverá a hacerles daño, lo que fácilmente me lleva a preguntar: ¿qué historia hay detrás de todo eso? En mi opinión este señor es igual de culpable y malvado que su nueva mujer, no sólo por haber aceptado abandonar a sus hijos (en cuyo caso podríamos comprender que su juicio estuviera nublado por la magia maligna de la mujer o por el efecto de alguna droga), sino por haberse casado con una mujer a la que no conocía en realidad, sin considerar el bienestar de sus hijos. Es, en mi opinión, un padre irresponsable. Y aunque no podemos decir que sea malo, no creo que debiera quedar indemne y mucho menos beneficiarse económicamente, que es lo que sucede finalmente.

La madrastra

es desde luego el más inquietante de los personajes. Los Hermanos Grimm representan a la mujer en este cuento a través de la madrastra, una figura desalmada, celosa y calculadora (muy propia del heteropatriarcado). Este personaje antagonista se deja llevar por su miedo a morir y convence al padre de sus hijastros para que los abandone. Este hecho nos hace pensar en la mujer como un ser maligno, quizá diabólico, con un gran poder de persuasión. Es un personaje inquietante porque resulta difícil comprender cómo un adulto, en tiempos de hambre, es capaz de preferir la muerte de un menor sobre su propia muerte, muy por encima de los lazos consanguíneos que les separan.

Por otro lado, se queda abierta una puerta en este cuento, que me lleva a intuir una posible fusión entre la madrastra y la bruja, puesto que ambos personajes mueren. El hecho de que ambas mueran me lleva a pensar que tal vez eran la misma. Aunque sabemos cuáles son las causas de la muerte de la bruja y desconocemos las causas de la muerte de la madrastra. En este cuento, tanto la madrastra como la bruja comparten un alto grado de maldad que las une. Finalmente es la madrastra quien convence al padre de llevar a los niños a perderse en el bosque. Y si mi interpretación es correcta, esto es así porque ella misma es la bruja, que espera encontrarse a los niños eventualmente para comérselos y así combatir el hambre.

La bruja

es uno de los personajes más necesarios, puesto que sin ella la historia se habría estancado.
A diferencia de la madrastra, la bruja es un personaje tonto, poco ágil y anti-maquiavélico. Se precia de ser una bruja, pero no es capaz de diferenciar entre las manos de un niño y un hueso de pollo. Tampoco de probar la complexión del niño tocando otras partes de su cuerpo. No es en absoluto astuta cuando pide a Gretel que se meta en el horno para verificar si está caliente. Gretel no es una niña especialmente lista, pero no es al menos tan tonta como su padre o como la misma bruja, de modo que sabe bien que para verificar la temperatura de un horno no es necesario que nadie se meta en él.

El colmo de la estupidez en esta bruja es que, aún siendo ésta su estrategia para comerse también a Gretel, vaya ella misma a mostrar a la niña cómo debería meterse al horno, dando pie a que la empuje dentro. Digo que es un personaje necesario porque sin él la historia carecería de desarrollo. Se habrían agotado pronto los sucesos de no ser porque los niños encuentran la casa de caramelo. También es un personaje malo porque quiere comerse a los niños, pero al representar el arquetipo de la bruja, el lector justifica de algún modo su maldad, pues de una bruja se esperan justamente eso: maldades. No solo la presencia de la bruja es necesaria para el desarrollo de la historia, también lo es su carácter estúpido, pues sin él los niños no habrían podido librarse de ella.

Hansel

es el personaje que más rápido produce empatía. Es un niño listo y emocionalmente capaz de enfrentar las crisis, al menos durante la primera mitad del cuento. A mí me parece un poquito exagerada su capacidad para enfrentar la crisis, la verdad. No deja de ser un niño. Descubre que su madrastra y su padre se plantean abandonarlos a él y a su hermana, pero él trabaja bien sus emociones. En principio esto es poco creíble, pero al lector le resulta necesario un personaje capaz de reaccionar de un modo más sensato que el resto y, ya que Hansel es una de las víctimas del abandono, es fácil sentirse alegre al saber que él parece más cuerdo que el resto. Lo vemos actuar con cautela, no sólo para que su padre y madrastra no descubran que sabrá volver a casa, sino para asegurar la tranquilidad de su hermana Gretel. Al comienzo del cuento, cuando el lector conoce las intenciones de la madrastra y el padre, es posible identificar a Hansel como el protagonista de la historia, pues traza un plan para evitar la pérdida en el bosque y consigue que su hermana y él vuelvan a casa, al menos una vez. Durante la primera mitad del cuento es él quien lleva las riendas. Puede reconocerse muy claramente un esquema actancial para este personaje. Pero este perfil activo de Hansel desaparece cuando son capturados por la bruja y lo encierran, impidiéndole hacer cualquier otra cosa a partir de ese momento, incluso en el territorio psicológico en el que parecía activo al principio, lo que obliga al lector a replantearse la impresión inicial que tenía sobre él.

En mi opinión los autores hacen un uso maniqueo de los personajes. No los consideran. Lo que consideran es aquello que desean que los personajes hagan o digan, sin detenerse en exceso en lo que los personajes puedan pensar o sentir según el desarrollo de los hechos. También es verdad que se trata de un cuento para niños, pero en mi opinión estos autores tienen muy subestimada la inteligencia infantil.

Gretel

es el único personaje de la historia que parece más real, porque reacciona a los acontecimientos como lo haría una persona de su edad. Al principio simplemente se asusta porque su padre y su madrastra piensan abandonarle: entra en pánico. Ésta reacción es bastante razonable. Después parece paralizada por el miedo, pues no hace más que depender de su hermano: él le ha prometido que no hay nada por lo que deba preocuparse. Como Hansel consigue regresarlos a casa la primera vez, Gretel parece sentirse segura junto a su hermano también la segunda vez que intentan perderlos en el bosque, pero no deja de mostrarse inquieta, como lo haría cualquier menor en esa situación. Vuelve a entrar en pánico cuando la bruja los captura y amenaza con comerse a Hansel. Durante los días en que Hansel y Gretel permanecen capturados por la bruja, Gretel tiene la oportunidad de asimilar la situación y, pasiva pero no ingenuamente se deja mandar por la bruja, con el objetivo supuesto de alimentar a Hansel. Durante este tiempo Gretel idea la estrategia de engañarla haciéndole creer que Hansel sigue flaco porque ella toca un hueso de pollo en lugar de sus manos cuando quiere comprobar si ha engordado. Esta estrategia sólo pudo ser ideada al comprobar que la bruja no tenía muchas luces. Así mismo, Gretel ofrece compañía a su hermano, que está enjaulado y parece haber perdido la capacidad de pensar. Gretel que es la única que ahora puede hacer algo para librarlos de la situación, utiliza su inteligencia para seguir engañando a la bruja, fingiendo que no sabe comprobar la temperatura del horno y aprovechando la ocasión para matarla. Durante la segunda parte del cuento Gretel es el personaje que lleva las riendas de la historia, a quien acompañamos y en quien depositamos nuestras esperanzas, no en vano. Ella y su hermano se reparten la carga dramática, las acciones que permiten el desarrollo de la acción.

Detalles inverosímiles

Algo que me llama muchísimo la atención es que Gretel pudiera liberar a su hermano de la jaula cuando la bruja se quemó dentro del horno. No se dice cómo consigue hacerlo, lo importante es que lo hace. Pero esta es la cuestión: si pudo hacerlo al final, ¿por qué demonios no lo hizo antes para contar así con la ayuda de Hansel y combatir juntos a la bruja?

Otro detalle que me atrajo fue que los niños deciden aventurarse hacia la casa de caramelo en lugar de seguir buscando el camino a casa. Es verdad que son niños y que tienen hambre. Probablemente yo habría ido también, pero antes de ponerme a dar bocados me habría preguntado siquiera: ¿cómo coño es posible que exista una casa de caramelo?, ¿nos hemos vuelto majaras? Y ya si el hambre te empuja a aceptar que eso está pasando en verdad, aunque hayas dejado de cuestionarte cómo es posible, antes de ir corriendo a comer caramelo esperas un poco a ver quién coño vive allí, porque si es una casa seguramente al dueño no le va a gustar que llegues a comértela. ¿Dónde está el sentido de alerta de los personajes?

Por último, la bruja es especialmente imbécil. Este carácter estúpido de la bruja es el único aspecto de la historia que no me ayuda a fusionarla con la madrastra, que a diferencia suya tiene un gran poder de persuasión, sólo adjudicable a una persona inteligente. Y me molesta que sea así porque este detalle me impide reforzar mi interpretación.

En general, todos los personajes de esta historia se comportan como auténticos imbéciles llegados a un punto, y mucho me temo que esto es así porque, de lo contrario, los autores no habrían podido seguir desarrollándola. Éste no es un texto realista. O sea, cuando uno coge los cuentos de los Hermanos Grimm asume que son cuentos fantásticos, pero lo que me da coraje es que usando mayoritariamente la lógica del realismo, los hechos no obedezcan con lógica y causalidad las leyes propias de la realidad, hasta los límites de verosimilitud propios del mundo que están inventando los autores, en el que existen las brujas y las casas de caramelo.

Sobre el protagonismo

Retomo la duda de Espacio Enfermo y Siniestro, el usuario que mencioné al inicio del vídeo, quien hizo un comentario a colación del protagonismo en las historias. Aunque él no se refiere al asunto del protagonismo de manera precisa, intuyo que sobre eso hablaba puesto que de eso trataba el video donde dejó el comentario. Su comentario dice: 

“¿para usted existen las historias con mas de un personaje principal? (como hansel y gretel) o eso no existe, tiene cabida o lo considera asta el final de la historia.”

Esta no es una historia en la que podamos decir que hay un solo personaje que realiza las funciones propias de un protagonista. Sí es, por supuesto, un cuento con más de un personaje principal. Hansel y Gretel son los personajes principales de esta historia. En la historias puede haber más de un personaje principal.

Parafraseando a Robert McKee en El guión, “si el escritor divide la historia en diversos relatos relativamente pequeños, cada uno de ellos con su protagonista independiente, el resultado reducirá al mínimo la dinámica de montaña rusa”. La dinámica de montaña rusa refiere a ese efecto producido por las historias en las que acompañamos a un solo personaje en su aventura de alcanzar un deseo. Las acciones del personaje se acomodan en una montaña creciente que llega su punto más alto cuando sabemos si consiguió o no su deseo. Punto a partir del que la tensión desaparece y en el que puede terminar una historia. “Hansel y Gretel” no es una historia como esta. Esta idea que McKee desarrolla sobre el protagonismo múltiple me ayuda a explicar lo que, a mi parecer, sucede en “Hansel y Gretel”.

Con respecto al protagonismo, que es un concepto diferente al de principal podría decir que se reparten la carga protagonista, en todo caso. Lo que sí tengo claro es que estos dos personajes están en torno a un mismo esquema actancial. Los dos comparten el mismo objeto del deseo: en la primera parte de la historia el deseo es no perderse en el bosque y volver a casa, en la segunda parte de la historia es escapar del yugo de la bruja para volver a casa. 

En términos de construcción dramática esta historia tiene dos personajes impulsados por los mismos deseos y motivos. Básicamente los Hermanos Grimm han repartido la actitud activa y pasiva de los hermanos para construir sucesos; y han repartido el antagonismo en tres personajes: la madrastra, la bruja y el padre, aunque en el caso de éste último el antagonismo es involuntario.

En mi opinión no hay factores que puedan hacernos elegir a Hansel o a Gretel como único protagonista de la historia. Pero tampoco hay ningún aspecto que nos lleve a pensar en Hansel y Gretel de manera independiente. Es decir, cuando pensamos en ellos no tenemos más remedio que pensar en aquellos que quieren conseguir algo y a quienes estamos acompañando mientras hacen cosas para conseguirlo. No actúan juntos, apoyándose el uno en el otro, pero finalmente están juntos cuando actúan.

Aunque se trata de dos personajes diferentes, a través de ambos se cumple la regla de construcción dramática en la que se necesita siempre de un solo personaje protagonista, pues se trata de personajes que comparten todos los aspectos que un protagonista debe tener para serlo, aunque no actúan los dos juntos en todo momento. Esto permite que la historia funcione, pues se cumplen los fundamentos de construcción dramática. No destaca un protagonista porque comparten las funciones del protagonismo, en mi opinión de una manera innecesaria. 

Cuando McKee se refiere al protagonismo múltiple, se refiere sobre todo a historias en las que cada personaje tiene su esquema actancial propio. De modo que resaltan las tramas de varios de ellos, aunque una termine siendo la más importante.

“Hansel y Gretel” habría funcionado exactamente igual de bien con un solo niño. Y ya sé que me vas a decir que si no hubieran sido dos, entonces la bruja habría podido comerse al único niño, pero siendo todos los personajes de esta historia tan imbéciles como han demostrado ser, bien podrían los autores haber mantenido la astucia en este único protagonista para hacerlo escapar.

En las historias los personajes deben tener sus propios deseos y motivos. En esta historia dos personajes comparten exactamente los mismos deseos y motivos. Y actúan para conseguirlos en momentos distintos, sin que los actos de uno o de otro parezcan interrelacionarse. Quizá los Hermanos Grimm estaban más preocupados por transmitir un mensaje que por construir una historia verosímil, cosa que no sorprende a nadie porque la tradición de los cuentos clásicos infantiles siempre ha sido muy panfletaria. Aunque hay excepciones maravillosas: si no lo has leído aún, lee Entre monstruos, de la escritora mexicana Elizabeth Cruz Madrid.

Respondiendo de manera clara y directa a Espacio Enfermo y Siniestro: sí, para mí y para muchas personas en el mundo existen las historias con más de un personaje principal, como “Hansel y Gretel”. Este tipo de historias existen, lo que nadie ha puesto en duda en ningún momento.

Ahora bien, cuando hablamos de historias hablamos esencialmente de esquemas actanciales, ya sea únicos o múltiples, lo que nos permite hablar de protagonismo único o protagonismo múltiple. Un cuento clásico generalmente tiene un solo personaje protagonista, un ejemplo de ello es el cuento “La esperanza” de Villiers de L’Isle Adam, aunque se puedan detectar dos esquemas actanciales, uno por cada personaje principal. 

Para que un esquema actancial sea diferente a otro, necesita que uno de sus elementos lo diferencie. Por ejemplo: Hansel y Gretel podrían tener esquemas actanciales distintos si cada uno de ellos actuara impulsado por motivaciones diferentes o persiguiera objetivos diferentes. Pero el caso no nos permite reconocer ninguna diferencia. Se trata de un solo esquema actancial que compone la trama principal de la historia, compartido por dos personajes, lo que me ha llevado antes de decir que esta misma historia podía haberse contado con un solo personaje.

Este tipo de conclusiones solo pueden sacarse después de leer y analizar la historia, por supuesto. Siempre que se sepa cuál es la diferencia entre un personaje principal y un personaje protagonista, así como que se entienda cuáles son los elementos de construcción dramática que componen un esquema actancial.

Lo que no existe son las historias en las que no hay un personaje protagonista. Si no lo hay es que ni siquiera podemos llamarla historia. El protagonista estará ausente ya sea porque hay muchos personajes y no se define una trama que destaque entre todas, o bien porque habiendo una cantidad indiferente de personajes, ninguno de estos cumple con los requisitos propios de un personaje protagonista.

Una interpretación diferente 

A pesar de esta conclusión sobre el protagonismo, cabe resaltar que hay un elemento capaz de distraer mi atención de Hansel y Gretel como protagonistas de la historia. Y ese elemento es la fusión que antes mencioné entre la bruja y la madrastra, a través de su característica maléfica.

El carácter elíptico del final de este cuento ha sido suficientemente intenso como para llevarme a interpretar que detrás de la aventura de Hansel y Gretel hay una historia infinitamente más interesante e intensa: la de un padre que se enamoró de una bruja, sin saberlo. Un padre que, víctima de los embrujos de su nueva esposa decide abandonar a sus hijos en el bosque bajo el pretexto de la hambruna, con la finalidad de que su mujer, la bruja, pueda comérselos. 

Las formas propias del cuento clásico no buscan este tipo de efectos, es verdad, pero la forma en que el autor nos lleva a centrarnos en Hansel y Gretel para acompañarlos en su aventura, al mismo tiempo nos lleva a distraernos deliberadamente de la figura de la madrastra, a la que podemos llegar a relacionar con la bruja. 

Así mismo no sabemos apenas nada sobre el tipo de relación que tenía el padre con la madrastra, pero es suficiente saber que ella lo obligaba a él al abandono de sus hijos y que él se sentía profundamente culpable por haber aceptado hacerlo un par de veces. Esa no puede ser, desde luego, una buena relación.

De esta forma, si aceptamos la fusión de la madrastra y la bruja, basándonos en la forma en que el padre consuela a sus hijos al volver: “les contó que la malvada esposa había muerto y que nunca más volvería a lastimarlos”, lleno de certeza y un espíritu conciliador, desatado por su instinto paternal y por el hecho presupuesto de haber descubierto que su esposa era una bruja, podríamos decir que, si hay un personaje protagonista en esta historia, ese sería la madrastra-bruja.

Ejemplos de historias que refuerzan mi interpretación

Este cuento clásico no aporta indicios suficientes para corroborar la interpretación a la que yo llego, más allá de la forma en que el padre consuela a sus hijos cuando éstos vuelven y el hecho de que la bruja atesore joyas. 

Éste último hecho demostraría el verdadero interés de la bruja-madrastra, más allá de su relación con el padre y que éste está igualmente afectado por la hambruna: quiere comerse a los niños. 

De aceptar mi interpretación, podemos afirmar que se cumplen de manera clara y sencilla los principios de construcción dramática en esta historia con respecto al protagonismo: hay un solo personaje protagonista: la bruja-madrastra, que tiene un deseo claro y que hace cosas para conseguirlo. Aunque no haya sido a ella a quien acompañamos durante la aventura. Recuerdo ahora al menos dos historias en las que esto mismo sucede: “Blancanieves”, también de los Hermanos Grimm y “La muerte y la brújula” de Borges.

¿Tú qué opinas? ¿Es la bruja-madrastra la verdadera protagonista de esta historia?

La versión del cuento escrito por los Hermanos Grimm que analicé está en el libro Cuentos de Grimm, disponible en la iBooks Store de Apple.

Hansel y Gretel
Por Los Hermanos Grimm

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