🪞 Quién y cómo eres: la personalidad creativa

Si hay algo de lo que debieras ocuparte mientras te formas como escritor, es de tu personalidad creativa. Del reconocimiento de la misma. Parece una obviedad que el artista es quien crea la obra de arte, pero no es tan obvio que además de técnicas de realización y teoría compositiva, el artista necesita dominar una herramienta infinitamente más difícil de conocer y domar: él mismo.

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Quiero llevarte a explorar los rasgos de tu personalidad creativa. Acondicionar contigo un espacio propicio para el reconocimiento de cualidades que tienes, pero muy probablemente no empleas como herramientas de trabajo.

El objetivo del ejercicio, además de llevarte a producir el borrador de un nuevo cuento, es que hagas un reconocimiento de tus cualidades de personalidad, a través de lo escrito y en un momento lejano al periodo creativo.

Lo que te voy a proponer hacer es algo parecido a sacarse una radiografía. Para hacérsela hay que desnudarse, exponerse a una cantidad de radiación suficiente para grabar una imagen que muestre lo que hay, literalmente, en tu interior, y finalmente plantarse ante ella y la opinión objetiva de otro (en este caso un médico) que podrá decirte qué significa lo que ve. Aunque tú también puedas ver la imagen, no tienes la misma perspectiva o conocimientos para interpretar lo que la radiografía muestra.

La radiografía aquí será tu ejercicio de escritura. Y otra persona, no necesariamente un experto en psicología, pero sí una persona ajena a ti (preferentemente que no haya desarrollado cariño por ti, pero te respete y acepte conocerte mejor) que sea capaz de emitir un juicio objetivo.

Ahora te explico en qué consiste el ejercicio, pero antes… si eres demasiado pudoroso, podrás fingir que no has sido tú quien escribió el texto y someterlo a prueba. Por ejemplo, puedes crear una web espefícifamente con ese fin. Colgar allí el texto y crear un reto para las redes sociales: ¿Cuáles son las cinco cualidades que destacarías en el narrador del texto? Es probable que necesites idear algún tipo de recompensa para quien quiera participar en tu reto, porque de lo contrario estarás pidiendo a la gente que haga un esfuerzo sin ningún tipo de recompensa. Pero teniendo en cuenta que el deporte preferido de la humanidad, desde el nacimiento de las redes sociales, es criticar a los demás, podrías encontrar suficientes entusiastas que acepten el reto. Te convendrá divulgarla en grupos de acertijos, crucigramas y pasatiempos, donde haya gente ociosa que no te conozca de nada.

Si esto significa un gran esfuerzo para ti y no quieres esperar tanto, también puedes simplemente reservar una sesión conmigo en clase y yo te ayudaré con muchísimo gusto. 

Consigna

Siéntate a escribir en tu habitación o en el lugar de tu casa donde estés rodeado de tus cosas. Tus objetos, aquellos con los que haces vida continuadamente o aquellos de los que te rodeas porque te hacen feliz.

Piensa en alguien, un amigo, por ejemplo. Vas a escribir dirigiéndote a él o a ella, pero nunca dirás su nombre ni te referirás a él o ella como tu amigo. Simplemente, tenlo en cuenta y escribe asumiendo que el texto va dirigido a esa persona.

Cuéntale cosas relacionadas con los objetos que te rodean. Puedes explayarte tanto como quieras, pero, por favor, no seas breve. Tampoco te pases de la raya y seas una cotorra. Limítate a contar algo sobre cada objeto que te rodea: cómo llegó a tu vida, cuándo, por qué, qué le hace especial, cuáles fueron las circunstancias específicas en que el objeto adquirió importancia para ti. Y si no lo es, cuéntale por qué lo tienes, por qué no te has deshecho de él o cualquier cosa que se te venga a la cabeza sobre ese objeto. El texto será una narración que enumerará las breves historias que te unieron a esos objetos. 

Hay una regla que debes cumplir sí o sí. Tienes estrictamente prohibido contar de manera explícita cómo eres o quién eres. Puedes contar todo lo que se te ocurra y que tenga relación con los objetos, pero nunca escribirás un adjetivo o cualquier otro tipo de palabra que exponga directamente cómo te ves a ti mismo, quién o cómo eres. ¿Queda claro? 

Procura que el texto construya una historia con todos sus avíos. Saldrá casi sola, ya verás.

Al terminar el ejercicio, repósalo al menos quince días. No lo toques siquiera. Después encuentra a una persona que hará de interlocutor, ya sabes qué condiciones tiene que cumplir esa persona. Pregúntale algo simple: ¿cuáles dirías que son las tres cualidades más reconocibles del personaje que te ha contado todo esto? Déjalo responder en absoluta libertad y déjate sorprender.

Sí, estás desnudo y recibes radiación. Es un daño menor que podría salvarte la vida, en este caso, literaria. No dejes de tomar nota sobre lo que te digan y reflexiónalo. Evalúalo, contrástalo. Será muchísimo mejor si pides a varias personas que hagan esto por ti.

Deberías poder reconocer, con la ayuda de tus amables lectores, algunas de tus más obvias cualidades de personalidad creativa, pero si tienes dificultad para hallar personas que te puedan ayudar o te da demasiado pudor, encuéntrate conmigo en clase y yo te echo un cable, encantado de la vida. Busca el apartado Ejercicios de escritura en la página de inicio de mi web y reserva una clase conmigo para evaluar tu práctica.

Que esta exploración de muchos frutos y te permita reconocer algunas de tus cualidades de personalidad más intensas y frecuentes. Aceptar tus cualidades te llevará, paulatinamente, a controlarlas y usarlas como herramientas de trabajo, escribirás haciendo gala de ellas, a través de ellas o a pesar de ellas, pero siempre conociéndolas. Un escritor necesita conocerse bien porque él es su principal herramienta de trabajo.

¿Qué aspectos de la creación literaria querrías practicar? Déjame conocer tus inquietudes e intereses. Leo y respondo a todos los comentarios.